Si la homosexualidad está bien, ¿porqué la pedofilia no?
Comencemos por donde se empieza. ¿Qué es la homosexualidad? Atracción hacia el mismo género. Ahora, ¿qué es la pedofilia? Atracción a menores de edad.
Perfecto, ambas son atracciones, ¿cuál es la diferencia? Aquí tienen. Una relación homosexual se da entre dos personas conscientes de lo que hacen y que aprueban su propio amorío. Esta relación se basa en el conocimiento y aceptación mutuo sin que la libertad, integridad, etc. de ambos se vea condenada.
Ahora vamos con la pederastía. No existen relaciones pederastas. Lo que existen son hombres o mujeres que privan de libertad a un menor, quien no está apto para ninguna actividad sexual psicológica o físicamente, haciéndole, por tanto, daño.
¿Porqué privan de libertad a un menor? Veamos, lo común entre la pedofilia es que existan violaciones hacia un infante. Aquel niño o niña, queda atormentado psicológicamente, pues, repito, no está apto para una actividad sexual, se siente incómodo y tener relaciones con alguien mayor, es doloroso.
Tan solo pensemos en el miembro viril de un hombre maduro tratando de forzar a una pequeña niña de tan solo ocho años. No me dirán que no habrá problema alguno con su físico o estado mental, ¿verdad?
Además, está probado que estos hechos pederastas acechan a los niños, dejándolos con miedo y afectando su día a día.
Pero, ¿no son los homosexuales pedófilos?
En el año 1989, el físico y sexólogo checo-canadiense Kurt Freund, desde el Instituto de Psiquiatría de Clarke (Canadá), lideró una investigación en la que se mostraban fotografías de niños y adolescentes de ambos sexos a hombres homosexuales y heterosexuales al tiempo que se medía y registraba la excitación sexual de los participantes. Los resultados indicaron que los hombres heterosexuales se excitaban más que los homosexuales, especialmente con las niñas.
En 1994, Carole Jenny, pediatra y profesora de la Universidad de Colorado, llevó a cabo un estudio en el que entrevistó a casi 270 niños que habían sido abusados sexualmente por adultos. En el 82% de los casos, el agresor tenía una pareja heterosexual y pertenecía al ambiente cercano del niño, hubo sólo 2 de los 270 casos en los que el criminal era homosexual, 1 gay y 1 lesbiana. Gregory M. Herek, profesor de psicología en la Universidad de California en Davis, señaló que la investigación empírica no demuestra que los homosexuales o bisexuales pueden ser más propensos a la pedofilia, sino todo lo contrario.
Con esto no quiero decir que todos los heterosexuales sean pedófilos, quiero decir que el mito que rodea a los homosexuales es absurdo y totalmente falso.
Hasta acá los dejo, cuídense.