Lo que alguna vez brillรณ ahora yace en la sombra. No hubo final รฉpico, solo un desvanecerse lento e inevitable. Tal vez nunca fue real, solo una ilusiรณn que ambos elegimos creer. El vacรญo que queda es frรญo, pero familiar. No hay consuelo, solo la cruda verdad: algunas cosas se rompen y nunca se reconstruyen.












