Ensayo Final: Amor liquido.
Son como las 9 y pico de la noche, unos amigos van a tocar en un club cerca a la 63, estaba aún solo el club, pero había fila para poder entrar. Claro, era gratis antes de las 10 de la noche, pero los chicos que atienden taquilla parecen tortugas y se tomaban su tiempo en mirar listas, verificar cédulas, poner manillas y dejar entrar a las personas. Es un negocio, al fin y al cabo. La música empezaba a desbordarse por cada rincón del lugar, unos bajos pachangosos con toques grooveros se apoderaban del lugar. La gente se junta cerca del dj y como si de un hechizo se tratase, los hombros se movían de un lado a otro, al igual que la cadera y los pies se repetían a tiempo junto al bajo. Se calentaba la pista y yo aún no tenía ganas de bailar.
Fui a la terraza a fumar un poco, se me acercó una amiga y a eso la saludo, la veo achantada, pues la tristeza se le plasmaba en los ojitos, De curioso y también quería saber el motivo de su tristeza, le preguntó, ¿qué sucede? ¿todo está bien? me dice que no parce, estoy peleando con mi novio, creo que vamos a terminar y que no sabe qué hacer con todo ese amor que tiene para dar. La escucho para que se desahogue un poco, solo debí haber hecho eso, pero no, trate de darle consejos y es muy irónico que trate de decirle que hacer en una relación cuando yo jamás he tenido ni el más mínimo vínculo romántico con alguien. Le pregunté si lo amaba, si daría su vida por él, si ese amor tan intenso que le tiene le quema en el alma como el infierno.
Me miro raro y se río, No parce, si lo amo, me hace falta, pero no me moriré por él, no se qué hacer, me dijo mirando al vacío. Trataba de rebuscar entre mis lecturas algún consejo o algo para decirle y dejarla tranquila. Pero haberle dicho que el amor se puede dividir en muchos amores, que Eros estaba presente y que Zeus nos cortó a la mitad y que el motivo de nuestra vida es encontrar a nuestra otra mitad, bla bla bla. No podía (aunque quería hacerlo) , Solo hablen las cosas, que todo se arregla hablándolo.
Volví a la pista de baile, había un poco más de gente, la música se había subido un poco más de BPMs y la gente bailaba con más energía. Notaba algunas parejas que se veían y bailaban juntos pero sin juntarse, ¿Cómo será el amor de ellos?
Digo, para mi es muy dificil tratar de coincidir con alguien, todo se delimita a eso, a “coincidir”, Coincidir con alguien, agradecer su existencia , entre los miles de millones de personas que hay en el mundo, los lugares en los que uno puede estar y los momentos que se estan, llegar a conocer a alguien es muy, pero que muy difícil y no pasa siempre.
Me quedo en la barra, acompañado de una amiga que atiende la barra. Siento una mirada encima de la piel, busco entre el lugar y nada, la gente usa gafas y no se para donde están mirando. Me hago el loco, y reviso un espejo que hay en la barra, ahí veo a un man mirarme.
Me devuelvo hacia él , claramente él ya no me ve, pero yo sí. Sus facciones son intensas, sus ojos creo que cafes, con unos tatuajes en los antebrazos y unos anillos que le dan estilo. Me gusta. Voy a la pista de baile, cerca de él, y empiezo a bailar pero, ¿y si no es gay?
Siempre entro a un juego del azar, donde si tengo toda la suerte del mundo, consigo que me devuelvan la mirada. Digo que es un juego del azar porque no siempre me devuelven los ojos, ya sea porque esa otra persona no le gusto o porque es, en su defecto, hetero. También existe la posibilidad que su atención la tenga alguien más. No es que cualquier persona queer pueda ir por la calle y se sienta seguro de decirle “hey que rostro tan bello” sin miedo a que lo rechacen, o que en el peor de los casos le golpeen.
A veces pienso que estoy condenado desde las historias hegemonicas que hay, siempre me mostraron el amor heterosexual como lo perfecto, lo que hace feliz, pero las historias de amores homosexuales o no hegemonicas, terminan en tragedia o siemplemente en la soledad; En “llamame por tu nombre” de Andrè Aciman, se nos cuenta la historia de una amor de verano entre Oliver Y Ellio, un amor que surge y brota del mistisimos y del morbo que existe entre los dos, pero que al final, Uno abandona al otro para no verse otra vez hasta dentro de muchisimo tiempo. No estaban destinados a durar, pero estaban destinados a arder. En Películas como el secreto de la montaña o la escala de los grises sucede lo mismo, dos amantes, un amor imposible, un amor que arde pero que luego desaparece y al final, nunca quedan juntos.
Me voy a arriesgar, me volteo hacia él, sus ojos me miran, entre todas las luces no veo el color de sus ojos, pero me mira y yo lo miro. No le digo una sola palabra. Bailamos y nos decimos todo. Vibramos en el mismo espacio, en este mismo instante, solo importa ahora y nada màs. La música se intensifica , nuestros cuerpos (se acercan) , en el baile podemos ser lo que jamás seremos.
Quiero que mi cabeza se calle, dejar de pensar que puede que sea la última vez que le veré, que què pasaría si saliéramos de ahí y nos fuéramos a un parque o a la calle y habláramos de la vida, hablar de música, en charlas sobre el fin del mundo, que nos recitemos poemas boca a boca, que nos pasemos los versos por las lenguas y las estrofas se nos queden dentro de las encías. Quiero preguntarle su nombre, tal vez se llame Brayan, pero me sucumbo a mis deseos, como si de un títere se tratase y lo beso.
Lo beso como si lo conociera de toda la vida, ardemos y quemamos paso a paso la fina línea del mundo, solo importamos los dos. Le beso la comisura de los labios, debajo de la barbilla, en los cachetes, meto mi lengua en sus encías. Nos besamos como si se acabara el mundo. De repente, me mira y sin decir ni una sola palabra, se va.
Me pregunto si realmente hay algo mal en mi, si no soy agraciado o simplemente no le gusto a nadie, Tambièn me enamora de personas imposibles, quiero apoderarme de esa idea, es simple y aliviadora, “no le gusto a nadie” o “no le gusto, no esta interesado” me parece una respuesta pertinente. Pero que me ayuda a soltar y a no ser un tonto en este juego del amor. Pero esa liquidez, eso de que si no se da con alguien se dará con alguien más, abruma. ¿y si es un ciclo sin fin de habitar personas momentáneamente?
Digo, las formas actuales que existen para conocer gente son así, como tinder o grider, que te muestran un sin fín de posibles parejas o de posibles amantes es exorbitante, juzgas a una persona solo por su foto y por la descripción de su perfil, de ahí depende si te gusta o no, y así, seguir siempre con el patrón. El sexo casual y las relaciones de momento no estan mal (no son de mi agrado, pero las he vivido porque son inebitables), solo que esta sociedad esta tan dañada que realmente el que se enamore pierde, porque se esta tan vacio por dentro que se trata de llenarlo con vinculos efimeros.
Me quejo, no me importa, escribo para quejarme. La sociedad pinta el poder todo, las posibilidades y la infinidad de relaciones, que a el mas minimo problema se separan y vuelven a buscar otra pareja. Me pienso como un “desvaradero emocional” , pues desde la experiencia, mis vínculos sentimentales están saliendo de una relación, me buscan, me dejan, y vuelven a otra o la misma relación. Es que llegar a otras intimidades, mucho mas alla del sexo, son un tesoro; las miradas complices que dicen mas que las palabras, los contactos de los dedos, besos debajo del cuello.
Simplemente me quiero enamorar, desbordar tanto amor que no me falte a mi y pueda dar de sobra, tener mi “cuento de hadas” y un amorcito al cual poder besar.
Son más de las cuatro de la mañana, el transmilenio debe estar ya abierto, me despido de mis amigos, no vuelvo a ver al chico, me voy, y espero no volver.












