The Cult - Sonic Temple
Este álbum (1989), es una fiel expresión del hard rock de finales de los 80 y principios de los 90. Fue el cuarto LP de esta banda británica, a la cual le perdí la pista en aquel momento, pero que hoy en día continúa rockeando y sacando discos. El vocalista Ian Atsbury y el guitarrista Billy Duffy, escribieron varias de sus mejores canciones para esta emblemática producción que los redefine en una volátil mezcla de rock & roll y post punk.
Sun King abre el disco, y es la primera muestra del hilo conductor hedonista omnipresente en las mejores bandas de rock de la época. Otras canciones destacadas son Sweet Soul Sister, que es una crítica velada a la americanización de Europa, y su más conocido single Fire Woman que bien podría haber estado dedicada a Melisandre de Asshai. Sin embargo, para mí la mejor canción de todo el álbum, y probablemente una de las mejores de esa época es Edie (Ciao Baby): con melodiosos riffs, arreglos enérgicos de violines, sonido rotundo y la potente voz de Atsbury como una mezcla de Glenn Danzig con Jim Morrison. En el disco, los créditos de la batería van para Mickey Curry pero yo estoy seguro de que en el videoclip de Edie, quien sale tocando la batería es Matt Sorum (ex GNR, ex Velvet Revolver).
Buenos solos de guitarra, rugidos, baterías sólidas y letras que exaltan los excesos propios de tiempos mejores, en donde lo que importa era restregarle en la cara a la sociedad su hipocresía. Ese rock auténtico de los ochenta y noventa que es una droga en sí mismo, es el que destila cada canción de esta producción, que está tan vigente ahorita como hace casi 24 años cuando lo escuché por primera vez.











