Escribes sobre personas que te hiceron sentir todo, y que ahora no son más que un recuerdo de tus labios con sus labios. Escribes sobre instantes, pequeños segundos en los que sentiste que todo volvía a ser como antes, pero claro, los instante no se alargan. Escribes sobre deseos que alguna vez pediste, a alguien, a algo, durante un minuto, durante años, pero algo que ni siquiera has llegado a alcanzar. Escribes sobre amor y sobre lo gilipollas que te volviste por él, jurando que ahora, las cosas duelen más, pero estás mejor. Escribes sobre hechos fugaces, para personas fugaces, en un mundo fugaz. Escribes sobre muertos, sobre vivos, sobre cómo morir, sobre cómo vivir.
Escribes, y te haces eterno, inmune al paso del tiempo. Inmortal.

















