Muchacha ojos de papel - Almendra
Una de las canciones más destacadas del rock nacional surgió de un romance juvenil. Luis Alberto Spinetta conoció a la bellísima Cristina Bustamante cuando los dos eran adolescentes y el amor entre ellos fue casi inmediato.
“Mi primer gran amor. Ella vivía en el mismo edificio de Emilio (Del Guercio) y por eso lo conocía de vista. A veces se juntaban los fines de semana a charlar en la puerta, pero sin pasar a ser más que conocidos. Pero una vez nos quedamos solos en la casa de Emilio, porque sus padres habían viajado, y entonces invitamos a las chicas a tomar algo, a bailar, una especie de asalto. Y ahí, por primera vez, me sentí enamorado. En realidad ya me había enamorado varias veces pero siempre habían sido amores imposibles de realizar por diferencia de edad, no sé, me enamoraba de las maestras, de las pibas más grandes y después no pasaba nada, obviamente. Yo era un inepto absoluto en ese momento. Y bueno, todos esos pequeños amores desembocaron en un gran amor que fue el de esta muchacha ojos de papel, que fue un amor correspondido. Porque también ella me quiso mucho. Fue mi primer amor, mi primer gran amor, inolvidable amor. Y me inspiró una canción”, contó el músico en una entrevista radial.
Bustamante, que era la hija del portero del edificio de Belgrano donde vivía la familia Del Guercio, se juntaba con los músicos de la incipiente banda Almendra y llegó incluso a escribir las letras de una canción titulada Chocolate, que el grupo no llegó nunca a editar. Tras la muerte de Spinetta, en 2012, la Muchacha de la canción reveló que también le había sugerido al Flaco una modificación en el tema del que era destinataria. “En realidad yo hice un solo cambio; en el original Luis había puesto ‘senos de miel’, y yo le dije que eso parecía un catálogo de corpiños... Estuvimos de acuerdo en que ‘pechos’ quedaba mejor”, reveló en una nota.
Almendra estrenó Muchacha ojos de papel antes de que fuera editada en un show muy especial. Fue el 22 de junio de 1969, durante un ciclo de conciertos que el sello Mandioca organizaba los domingos por la mañana en el Teatro Coliseo. Ese día, Spinetta y Bustamante habían tenido una pelea, lo que le sumó cierto dramatismo a la presentación.
“Cuando la estrenamos (…) fue tan rotundo el éxito de la canción que yo mismo lloraba, no lo podía creer. Aparte, el día que la estrené, por motivo de una rencilla que habíamos tenido, en la mitad de la canción ella se retiró. Yo cantaba la canción y la veía que se iba por el pasillo hacia el fondo. Ese tipo de cosas bien de pubertad, de 18 años. Amor”, contó el músico.
La repercusión del tema fue enorme y en enero de 1970 quedó editado en Almendra I, el primer disco de la banda y uno de los fundacionales del rock argentino. Sin permiso de Spinetta, la discográfica decidió ceder la canción para el aviso publicitario de una empresa de telas, lo que ayudó para que la composición y la banda alcanzaran una gran popularidad.
Por su particular estilo poético, Muchacha… llamó la atención y llegó a tener, hasta el día de hoy, interpretaciones psicológicas y filosóficas de lo más variadas sobre algunas de sus memorables líneas como “cuando todo duerma te robaré un color”. El propio Spinetta, muchos años después, elaboró su propia explicación en el artículo Desintegración abstracta de la defoliación publicado por Clarín donde desgranó frase por frase lo que había querido decir. Esto suscitó una polémica porque el diario cortó el texto que el músico había enviado. “¿Una niña con los ojos de papel adónde puede ir? La blindación ejerce la aflicción en quien no tiene ojos reales para una fundamental orientación. Allí, el relator ingresa sugerido por aquel quien, una vez instalada la dificultad, oficia de obvio guía. Quedarse hasta el alba, que sólo el guía ve, representa a las claras una orden impartida (que subyace en cualquier pedido) y refleja la prosecución de una finalidad de parte del que pide”, explicó entre muchas cosas el músico en ese recordado artículo que años después fue publicado completo en la revista La Mano.
Aquel amor tan intenso como el que tuvieron el Flaco y Bustamante quedó plasmado en otras composiciones del músico. En Para ir, una canción del segundo disco de Almendra, le canta “quiero que sepan hoy qué color es el que robé cuando dormías”, en referencia a las célebres líneas de Muchacha. Cuando el romance entre ambos finalmente se terminó, le dedicó Blues de Cris. Pero además, el célebre Todas las hojas son del viento, de Pescado Rabioso, también tiene a Cristina como inspiradora. “Mi antigua mujer iba a tener un hijo con otra persona. Yo ya había sellado esa relación para siempre con el Blues de Cris pero nos seguíamos viendo y ella me contó que tenía dudas de tener el bebé o no. Finalmente decidió tenerlo. Yo escribí Todas las hojas son del viento porque en ese momento ella era como una hoja en el viento al tener que decidir algo semejante”, reveló el artista.
Extracto de “Quién es la chica. Las musas detrás de las grandes canciones del rock nacional” Un libro de Agustina Larrea y Tomás Balmaceda - Edita Reservoir Books / Literatura Random House