Llegó el momento
“Y entonces había llegado el momento, aquel momento tan esperado. El calendario había sido completado con todas esas taches que diariamente, sin falta ponían cada uno de sus compañeros. Todos recuperaron un poco aquella esperanza que se había ausentado por largo tiempo y ahora se daban cuenta que aquellas experiencias vividas se había convertido en historias, historias que al contarlas se reirán de ellas . Subió cada una de sus maletas a su auto, dejando la promesa de no volver y si había necesidad de hacerlo, solo sería para enfrentar a todo aquel que lo hizo titubear de sí mismo. Se encontraba feliz pero aún en esos momentos, existía ansiedad. No era aquella ansiedad como la que había experimentado días antes sino era ansiedad por regresar al lugar donde pertenecía, al lugar donde realmente quería estar… por el momento. Su alma de aventurero había despertado, se avivaron sus sueños, regresaron las ganas de disfrutar la vida, de ser libre nuevamente. Mientras iba alejándose en la carretera, decidió no voltear para atrás, no darle la oportunidad al pasado de evocar algo que por supuesto lo dejaría ahí, en aquel lugar donde había tenido la prueba de fe más grande que se le había presentado hasta ese momento. La noche había llegado en el transcurso del viaje de regreso y fue incomparable. La luna brillaba más de lo normal como si estuviera alegre del regreso de aquel joven que había perdido toda esperanza pero que ahora estaba dispuesto a recuperarla. El aire soplaba a su favor, dando poco a poco vitalidad a cada uno de sus sueños hasta dejarlos completamente vivos. La estrellas avanzaban con el y tiritaban de una inmensa alegría al mismo tiempo que el las observaba mientras seguía conduciendo. De manera repentina se formó una sonrisa en aquellos labios, una sonrisa llena de esperanza, le dieron unas tremendas ganas de gritar al mundo que era libre y que nadie más iba a obstaculizarlo de nuevo. Había concluido una de las etapas más importantes de su vida, aquella etapa en donde puso en juego todo lo que había construido para el mismo. Un ano lleno de duras experiencias, de falsas expectativas, de alegrías fugaces, noches de ansiedad, días de soledad, horas de angustia, meses de sabiduría y lo más importante, de vidas salvadas para tener como resultado final: un gran hombre, dispuesto a comerse al mundo como en un inicio había llegado. No sabía lo que le esperaba pero de lo que estaba seguro es que ya nada lo inmovilizaría para cumplir sus sueños, para obtener todo lo que había aspirado. Tal vez no conseguiría aquellas ambiciones por medio de lo que él había construido 6 años antes, pero de lo que estaba seguro es que fuera como fuera estaba dispuesto a luchar por lo que él quería, por ser libre, por ser feliz sin necesidad de sufrir …”











