The Vamps performs onstage during Day 1 of Fusion Festival 2014 on August 30, 2014 in Birmingham, England

❣ Chile in a Photography ❣

Janaina Medeiros
almost home
Mike Driver
Peter Solarz

if i look back, i am lost

Origami Around
tumblr dot com

ellievsbear
Game of Thrones Daily
we're not kids anymore.
NASA
wallacepolsom

No title available
Keni

★

PR's Tumblrdome
RMH
d e v o n
noise dept.
seen from United States

seen from United States

seen from Türkiye
seen from Australia

seen from T1
seen from Lithuania
seen from United States

seen from India

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from Italy
seen from United States
seen from Argentina

seen from Argentina
seen from United States
seen from Syria

seen from United States
seen from United States
@ray-alighieri
The Vamps performs onstage during Day 1 of Fusion Festival 2014 on August 30, 2014 in Birmingham, England
—¿Qué? Espero que estés bromeando, Alighieri. Porque yo aún recuerdo tu apellido, el nombre de tus dos hermanas e incluso lo mucho que te gusta Fall Out Boy —le señaló de forma acusatoria, en parte escondiendo el miedo de no ser recordada por el chico con una breve broma. Porque sí, ella aún recordaba todo. ¿Y cómo no hacerlo? Pues las charlas mantenidas hasta el amanecer años atrás hicieron que llegasen a un punto en el que ambos se conociesen casi completamente, haciendo incluso que un romance entre ellos se formase. Sin duda alguna marcó una importante etapa de su vida. Pero aquel repentino miedo fue disuelto en cuánto el chico abrió sus brazos, al parecer dispuesta a abrazarla. Aunque sus suposiciones fueron erróneas al observar cómo abrazaba a otro campista, desconocido para ella, y en aquel momento no supo si reír o golpearle directamente. Incluso antes de decidirse por una de los dos opciones, se vio envuelta por los brazos del castaño, sintiendo la calidez que los mismos proporcionaban. Lo había echado de menos, y hasta aquel momento no cayó en la cuenta—. Casi me provocas un paro cardíaco, idiota —musitó entre sus brazos, igualmente abrazándole con fuerza—. Un gran paro cardíaco. Ya pensaba que te habías olvidado de mí —se separó tan sólo centímetros para observarle directamente, formando un leve puchero.
—Una vez que tuvo a la chica entre sus brazos, soltó una ligera risa, sin llegar a separarse un centímetro. La había extrañado, eso no se podía negar, uno de los motivos por los que deseaba estar de vuelta en aquél lugar era por ella, algo bizarro ya que hasta hace segundos ni siquiera sabía que seguía acudiendo al campamento—. Y yo sé que gracias a mí, ahora sabes cocinar deliciosos hot-cakes —añadió con diversión, arrugando su nariz ante el puchero que observaba en el rostro ajeno—. ¿Cómo voy a olvidarme de ti? Me fui un año, no perdí la memoria —intentó bromear, acompañando sus palabras con suaves risas. Ya que podía apreciar su rostro más de cerca, detalló cada rasgo de éste, tirando de las comisuras de su boca en una sonrisa, llena de terneza—. Te extrañé, ¿sabes? Quise hablarte y, bueno, al parecer la recepción es pésima... O cambiaste el número, no sé, pero nunca pude contactarte —hizo una rápida mueca, llevándose una mano a la mejilla para rascarla un poco—.
—A ver, decía que si podrías acomodarte un poco. Tienes ocupado todo el sillón y necesito sentarme para ver mi telenovela. —exclamó, mientras lo miraba fijamente, ya que su telenovela favorita ‘Avenida Brasil’ estaba a escasos minutos de empezar y efectivamente el ojiazul tenía acaparado el enorme mueble de la cabaña de ocio.— Sólo dame un espacio pequeñito, mira que soy bastante delgada. —suplicó, haciendo un pequeño puchero.
—Si bien su plena atención estaba en el juego, no pudo evitar que una sonrisa se formara en sus labios al escuchar el motivo por el que quería él se moviese. Dirigiendo la mirada hacia la chica que le hablaba, rió por lo bajo, haciéndose a un lado posteriormente para dejarle el suficiente espacio— ¿Cuál telenovela ves? —cuestionó con curiosidad, sintiendo por unos segundos que hablaba con una de sus hermanas, la que era adicta a series de televisión y telenovelas—.
—Bueno no lo sé, pero necesito ayuda y no veo a alguien más que pueda hacerlo. —murmuró indignada al notar que el castaño la había ignorado totalmente. Tenía más de media hora buscando la forma de llegar a la administración, pero era pésima al momento de recordar los lugares y realmente necesitaba de alguien que le ayudara a llegar.— Además, creo que puedes pausar el juego, ayudarme y luego seguir jugando. Prometo no volver a molestarte.
—Ante la insistencia de la chica, hizo lo acotado por ella, colocando pausa en el juego para alzar la vista y mirarle, sonriéndole al instante. Estaba siendo algo egoísta, cosa por la que se regañó mentalmente— Soy todo oídos —comentó, encogiendo los hombros, levantándose del sofá con rapidez—. Y lamento no haber puesto atención antes, en serio.
.
—¡Te estaba diciendo que me mires y me des un abrazo, pedazo de idiota! —exclamó medio en queja y medio divertida, cruzándose de brazos al momento. Aún no podía creerlo, no, aún no podía creer que Ray estuviese allí después de tantos años. Por eso mismo, su sorpresa fue bien grande al verle, por lo que no dudó en acercarse, sabiendo que tal vez no la reconocería a la primera—. ¿Me lo vas a dar o ese videojuego es mucho más interesante que yo? —sus labios formaron un leve puchero, esperando ahora que el chico contestase.
—De manera demasiada brusca, alzó la cabeza para observar a la chica frente a él tras oír su voz, la misma que, a pesar de haber pasado un par de años, seguía igual. Repentinamente el juego dejó de parecerle interesante, provocando que pronto se escuchara aquella típica música que indicaba el final de una partida al haber perdido, pero tampoco le importó mucho—. No lo sé, en realidad. Para eso necesitaría saber quién eres... —respondió en broma, escondiendo tal sentimiento sólo para molestarla. Sonriendo poco a poco, se levantó para extender los brazos en su dirección, haciendo como si fuese a abrazarle— ¡Que bueno es volver a verte! —exclamó, caminando para pasar de largo a la chica y abrazar a un campista, completamente desconocido, que pasaba por detrás, ignorando la confusión de éste. Separándose a los segundos, estalló en carcajadas—. Bien, sólo bromeo —regresando hacia la morena, la abrazó tan fuerte como pudo, aún soltando ligeras risas—. Por cierto, nada es más interesante que tú, eh.
Espera, no escuché lo que me dijiste, estoy a punto de pasar de nivel, ¿sabes lo difícil que eso? Es muuuuy difícil, mejor espera unos minutos —comentó, mirando únicamente de reojo a la persona que tenía al lado, la que llevaba un par de segundos hablando pero a la que no le había prestado atención alguna por no querer desconcentrarse del vídeojuego—.