Hablemos de ti, cobarde.
Hoy me apetece escribir sin tapujos, con pelos y señales, con insultos si hace falta. Porqué sí. Porqué puedo.
¿Sabes? Te tengo mucha pena. No sabía que podrían ganarte la envidia y los celos, tanto que necesitaras influenciar a mi amiga de la infancia para intentar alejarla de mí y ponerla en mi contra.
Cobarde.
Cobarde.
Cobarde.
Estúpida cobarde.
Te hablé para darte una oportunidad y me digas en la cara las mismas cosas que dices a los demás, pero no puedes.
Cobarde.
Cobarde.
Estúpida cobarde de mierda.
¿Tienes miedo? Entiendo, temes sonar como una loca obsesiva que solo quiere que la gente esté pegada a ella 24/7 pero tú puedas hacer con ellos lo que te da la gana, solo quieres hacerte la interesante, la que va de chula y que lo dice todo en la cara cuando eres la reina cobarde. Pobrecito lo que tendrá que aguantar tu nuevo marido... Imagínate tu vida ahora. Dios se apiade de él.
Años de amistad para que solo aprovecharas mi coche para ir por ahí, pero como también tengo otras amigas te pusiste celosa, ¿No? No sé, yo voy sacando mis propias conclusiones la verdad.
Seguramente pensarás... ¿A qué viene todo esto ahora después de meses? Pues mira, son cosas que me quedé guardando para mí porque quería seguir pensando que tú y yo teníamos todavía un poquito de amistad. Cuando me mudé a tu pueblo, la primera en quien pensé fue en ti y en darte un cobijo, porque sabía que lo tenías jodido con tu familia. Eso, no se lo deseo a nadie.
Solo y únicamente te diré que uno recoge lo que siembra, y tu intento de envenenar a mi amiga de la infancia, la que yo te presenté con toda la buena fé del mundo, con tu lengua de arpía, te saldrá caro. Uy, pero tranquila, no seré yo quien se encargue, será el karma el que actúe. Yo, mientras, iré a buscar un buen sitio donde observarlo todo de lejos con un cubo de palomitas. Espera, tengo una imagen perfecta:
Sí, tal que así.
Tranquila, te he bloqueado de las redes sociales para ahorrarte el trabajo, como sé que muy de vez en cuando te da por cotillear porque así eres tú... De ese "espécimen" de gente.
Ah, y otra cosa más, métete la falsa humildad por el culo. No hace falta que le digas a nadie que estás contenta por mí por no se qué mierda de cosa. En serio, te lo digo de corazón, es para ahorrarte las energías y que dejes de ser falsa ya de una vez chica.
Tanto que ibas de valiente, que siempre dices que lo dices todo en la cara y te da igual, que te ponías en modo diva, yo lo parto y no me escondo de ello, y cuando te encaré (por WhatsApp, sí) bajaste las orejas como un conejito.
Cobarde.
Cobarde.
Falsa.
Estúpida y cobarde.
Ale, adéu! Un besito! 💋















