— Está bien...— Llevó una de sus manos detrás de su cabeza, acariciando su cabello.— Despacio, tómalo con calma...— Agitarse, considerando el estado actual de sus pulmones, no era una buena idea. En ese momento necesitaba ser paciente y tratar de mantener la calma.
Llevó una de sus manos sobre la que él había puesto sobre su mejilla, soltando un pesado suspiro. Ella misma ya había pensado al respecto: por seguridad y por su propia paz mental, estaría más tranquila si se iban lejos, al menos por un tiempo, pero no era tan sencillo.
— No puedo...— Dick lo entendería, esperaba que fuera así.— No puedo irme otra vez sin decírselo. Necesito hacerlo.— Con el paso de los años, diferentes factores la habían detenido de hablar con Fabian y decirle la verdad, pero Dick tenía razón. Eran demasiado afortunados por haber salido con vida, pero no podían arriesgarse a que algo así pasara de nuevo. Eso mismo la había terminado por convencer de que no podía seguir aplazando el momento.— Sé que ya es muy tarde para intentar si quiera recuperar su custodia pero necesito que él lo sepa y decida qué es lo que quiere hacer.— Estaba completamente consciente de que no podía obligarlo a tener una relación con ella si no quería, pero necesitaba poder hablar con él y explicarle cómo es que había sucedido todo.
No hacía falta que mencionara que se refería a Fabian. Entendía por completo que quisiera confesar la verdad después de tantos años. No podían ignorar que algo así podría pasar de nuevo y perder todas las oportunidades para siempre. Sólo pensar en eso le provocó un escalofrío en todo el cuerpo.
— Estoy de acuerdo, pase lo que pase es momento de que él y Alice sepan la verdad. No estoy seguro de afirmar que esto nos mantendrá unidos, pero debe hacerse— dijo casi sin pensarlo, aunque la certeza de que la posibilidad de que Alice pudiera odiarlos cuando se enterara de la verdad le provocó un escalofrío en todo el cuerpo. No pudo evitar toser ruidosamente, aunque procuraba cubrir su boca con su mano.
Los monitores comenzaron a pitar en diferentes niveles de sonido y sólo pudo fijar sus ojos en la mirada preocupada de Lizz antes de cerrarlos.
















