“Encontramos a dos nuevos retadores. Son jodidamente buenos.” Arts estaba dedicando cada día más tiempo a su trabajo como primer manager en El Loco, el antro de hip-hop que regentaba junto a un par de amigos. Pero nunca había sido tema de conversación entre ellos dos, quizá porque a Kit no le iba mucho esa clase de música. “Pero no creo que quieras saber de esto, Kit. Mejor cuéntame cómo va todo para tu performance de mañana.”
--Ah.-- Kitty fingió interés durante unos segundos, pero no se sentía capaz de mantener ese teatrito durante mucho tiempo, así que se alegró cuando él cambio de tema. La verdad era que, cuando él se ponía a hablar acerca de todas sus cosas, ella se mareaba y se confundía a mas no poder. Lo mejor de todo era que él la comprendía, y eso hacía todo más fácil. Se complementaban. --Bien. Como la presentación debe mostrar cuán vulnerables somos, haré un número sencillo, sin tantas luces.-- Le dijo mientras tomaban las escaleras eléctricas a la planta baja del centro comercial, que recorrerían por completo si es que querían salir de ahí.













