Príncipe de las estrellas que ante mi hoy te revelas y en mi soñar vuelas dejando huellas. Te conviertes en rey de los milagros, aquel que han anunciado los presagios.
Tu que con dulzura borras los amargos, librandome de la penumbra que trajeron los desencantos. Serás por quien alma y corazón aclaman, pues todo mi amor y fe en ti hoy se derraman.
Frescura que reboza en la ternura, es en ti donde la luz se siente segura y tampoco asusta una noche oscura.
Príncipe, dueño de un castillo formado de constelaciones, en ti descansan mis ilusiones y en tus ojos encuentro más de mil canciones.
Te encontraré en el libro de los anhelos, en el cielo de los deseos y en el mar de los desvelos











