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Una mañana de martes común, me levanté y vi a mis padres, su primer dÃa de vacaciones, mi hermana fue a arreglar un par de cuestiones de su trabajo y por ende no estaba en casa, desayunamos hice alguna tarea y empecé a prepararme para ir a la escuela, llegó mi hermana y a la 1:10 mi madre me dijo "ya vete o se te va a hacer tarde" cuestión que rechace, unos minutos más tarde la tierra se movió, vivo en la zona alta de la ciudad de México, los temblores son casi imperceptibles en está zona pero el temblor de ayer sin lugar a dudas nos tomó por sorpresa, fue cómo estar en una montaña rusa fue cómo si te arrojará con fuerza hacia abajo y cuando llegas lo hiciera otra vez. Nos pusimos a salvo y el miedo invadio a mis padres, cortaron la electricidad. Una barda derribada frente a mi casa pero nada más, Internet y señal intermitentes apenas suficientes para comunicarse con familiares. No pude si quiera imaginar la magnitud de la desgracia, cuando los datos móviles se establecieron vi muchos vÃdeos, edificios derrumbados, gente atrapada, una escuela con pequeñines que se vino abajo, la ciudad de México estaba rota, herida. Es lo más fuerte que he visto, jamás pensé que fuera tan grande, tengo miedo, al menor movimiento extraño quiero salir corriendo, no pude dormir, estoy a salvo pero hay cientos de familias que no lo están, hay muchos pequeños que desgraciadamente siguen atrapados y lo peor de todo es que siento que soy completamente inútil, me siento impotente pues no encuentro una manera verdadera de ayudar. La ciudad de México esa de la que siempre me quejo es otra desde ayer, esa ciudad dónde todos tienen prisa y todos quieren llegar primero, pasar primero, ganar primero, ya no es la misma, ayer se detuvo totalmente porque hay alguien que lo requiere, la asquerosa ciudad de México cómo suelo llamarle se convirtió en la tierra más cálida y maternal que he visto, yo que siempre reniego del patriotismo y la nacionalidad puedo decir hoy con los ojos llenos de lágrimas y orgullo que pertenezco a la ciudad de México ese lugar que el 99% del tiempo la gente es horrible, estresada, egoÃsta y algunos aprovevhados pero que ese 1% es suficiente para repartir esperanza y continuar.






