Yo no elegí amarte de la manera en la que lo hago, ni pensarte tan frecuentemente de esta manera tan impropia, ni desearte de esta forma tan poco pura, tan poco noble
Este sentir es como las olas, sin control, un poco bruscas, un poco fuertes
Te amé tanto, tanto que ya no supe cómo dejar de amarte y quizás después de tanto tiempo aún me pierdo en la idea de lo que pudimos ser, de lo inconcluso, de lo que no se nos dio, al final decidí hablar y eso me mató. ¿Era mejor morir con la idea de tu respuesta? ¿Me equivoqué?
Siempre pensé que serías mi destino, mi lugar preferido para olvidar el mundo.
Mi única excepción a lo largo de los años has sido tú, mi única razón para perder la razón, mi único motivo para romper todas y cada una de mis reglas, no existe forma alguna que pueda guardar en mi pecho todo esto que te pertenece.















