Observó a aquella chica con una mirada divertida por el intento de golpe que había hecho, para segundos después reír por lo bajo. –Creo que vi una de Toy Story cuando tenía como diez, pero del resto ni idea– respondió, no entendía la razón por la que repentinamente la ojiazul se había tornado tan sorprendida para algo que a él le parecía de lo más normal como una simple película de Disney que nunca llamaron su atención. Su ceño se frunció, nunca había pensado realmente en sus fans; si quería sentirse bien consigo mismo iría a ellas y éstas le subirían su ego en segundos, tal vez si era un heroe, pero el no se consideraba como uno. –Supongo que sí, las ventajas de tener a Capello a tu lado todo el tiempo, todos creen que eres buena persona– volvió a quitarse mérito, él no se sentía como una héroe y no era justo quitarle el título a su mejor amigo que si se lo merecía. –¿Sólo una fachada? No, no es así. Nadie significa nada para mi– espetó con seriedad, aquella palabras salieron amargas a que mientras las pronunciaba la imagen en su cabeza de su nana estaba presente. –Algunas veces el divorcio es lo mejor– dijo por experiencia propia con sus padres. –¿Tú una mierda? Disculpa, pero eres una maldito rayo de sol, él se pierde de tu presencia. Eres tan alegre que me provoca empujarte mientras pasa un tren– finalizó con una corta risa/
Rodó los ojos para luego lanzar una sonrisita--. Dudo que cuente...¿no tienes hermanos acaso? ¿no has compartido con nadie un momento pochoclero mientras re reìas de Dory? --inquirió todavía sorprendida. Lo miro fijamente por unos segundos al oírlo, era obvio que el morocho no tenía un gran concepto de sí mismo si le estaba otorgando todo el crédito a su mejor amigo. Se movio en su asiento y negó levemente con la cabeza--. Alex es Alex y vale sí, la mayoría de la gente lo encuentra agradable, pero eso no quita que algunos fans quieran conocerte, abrazarte o decirte gracias a ti --especificó con insistencia sin dar el brazo a torcer. Podía ser una persona de lo más indecisa pero si tenía un punto lo dejaba en claro por más que costara--. ¿Ah si? ¿Nadie? ¿Entonces por qué estaban tus ojos llorosos cuando llegué? --preguntó volviendo su vista directamente al joven--. Dudo que derrames lágrimas seguido, si lo haces..debe ser por una causa que te importa --concluyó. No iba a esperar sentada una respuesta concreta de Dunne, pero tampoco iba a dejar que éste se hiciera el falso superficial cuando era claro que algo que atravesaba en su vida le estaba afectando--. Tengo una hija Freddie...fui egoísta, hice una inmadurez cuando debería haber actuado como madre --continuó. Le sonrió ladinamente y negó--. Créeme, lo que hice no es digno de ningún rayito de luz.
















