latidos se aceleran con gemidos que en ese instante declara como su nueva melodía favorita, sintiendo que podría volverse adicto a ellos. le gusta tanto mercury, y en el fondo, le gusta lo sencillo que parece resultarle enloquecerla. es bueno para su ego, y por eso continúa estimulándola, quiere obtener más de eso que le está ofreciendo y que tanto lo enciende. la escucha pronunciar su nombre y cree que va a perder la paciencia, pero se controla tanto como puede, esbozando una nueva sonrisa. mientras sonríe, alza la vista para alcanzar a verla y grabarse reacciones. un tenue ‘hmm’ se hace presente contra su intimidad cuando menor tironea de su cabello para mantenerlo allí, haciéndole saber que eso le gusta tanto como a ella. la escucha pedirle que pare y por primera vez a scar se le percibe titubear, pensando que quizás quiere que se detenga del todo (lo cual, si bien sería un golpe a su orgullo, es respetable). detiene sus movimientos de a poco, apartándose mientras la escucha continuar aliviado. se ríe entre dientes y sacude suavemente la cabeza, apartando hebras azabaches que se han ido sobre su rostro. con pulgar limpia restos de humedad de sus labios mientras se incorpora, y por la forma en que la mira pareciera que va a comerla. se inclina sobre ella y antes de que pueda proseguir, la hace abrir la boca con la brusquedad suficiente para que haga caso, pero sin lastimarla. introduce pulgar y la hace probarse a la par que él mismo entreabre labios, disfrutando de la escena. “¿sí?” inquiere en tono lascivo, retomando la promesa que la leo le hace segundos atrás. “enséñame qué sabes hacer, vamos,” lengua se asoma rozando labio inferior, gesto evidente de lujuria mientras su mano libre va a aflojar su cinturón y desabrochar botón, buscando ahorrarle trabajo. mentiría si dijera que no está desesperado por ser tocado, y si bien es inapropiado, scar no es un ángel: ha pensado más de una vez de las manos de mercury alrededor suyo.