Atropellado por el amor
México fue su testigo. En medio del caminar de la gente, dos nuevos enamorados en tan solo un cruce de miradas. Veinteañeros, los dos. Cada cual siguió su camino; ella, a la oficina donde trabajaba de secretaria; él, a su nueva oficina De ingenieria que recién estrenaba. La muchacha, ruborizada, apartó sus ojos y se perdió en la multitud. El muchacho no alejó los suyos de ella ni por un instante, un brillo de felicidad se encendió en su rostro.
Ruido de bocinas, voces entremezcladas, la sirena de una ambulancia muy a lo lejos. El olor a café y a bizcochos de zacate por la mañana. El humo de escape de los vehículos. El frenar de un autobús .Una ciudad despertando a la vida. Miles de extraños por doquier, cada cual, en su propio mundo. Se rozan, se tocan, se empujan, se apartan, se gritan; algunos, se saludan. Duermen separados, apenas por una pared, pero se desconocen.
Ajena a ese destino común, ella se volvió y corrió a su encuentro. No lo pensó dos veces y lo besó en los labios. Un beso profundo, apasionado. Se entregaron por completo el uno al otro, se hicieron promesas imposibles, se tomaron de las manos, se abrazaron con ternura, acariciaron sus cabellos, se pusieron cariñosos apodos. Las personas a su alrededor amontonándose los unos en los otros tratando de ver lo que pasaba. Por primera vez, la ciudad entera pareció descubrir, en ellos, el verdadero amor.
Quienes circulaban por allí no podían contener sus lágrimas. La joven lo abrazó tiernamente, y le dijo al oído que le amaba. Él le devolvió una sonrisa amable, de fiel y eterno enamorado, y expiró en sus brazos. El hilo de sangre que salía de su boca se detuvo, junto con el tiempo. El corazón de la joven se partió en mil pedazos, un alarido de dolor inconsolable estalló en su garganta y se confundió con el rugir de la metrópoli.
Un auto había atropellado al joven, por no mirar a ambos lados, antes de poner un pie sobre la calle.
wow rene eso me llego al espirite XD










