“Ya solo quedamos nosotros dos”…
¿Cómo una frase así puede destrozarme el corazón y partirme alma en mil pedazos como cristal de duralex?
Una frase perfecta para terminar y a conjunto, como combinar los zapatos con un bolso, para comenzar con un “necesitas un siquiatra”.
Desi eres fuerte, pero Desi, no eres lo suficiente…
Que ambiguas se convierten las conversaciones, cuando quieren “ponerse en su sitio” pero no son lo suficiente valientes para enfrentarme.
La muñequita está rota, pero que lo arregle otro.


















