Escribo esto días después de cumplir 23 años, con el único propósito de recordar lo hechos, el sentimiento, las personas. Un día antes mi animo estaba por los suelos, días antes trate de organizar mi fiesta pero fue un caos ya que solo entraba en pánico y la idea de no hacer nada era cómo un monstruo devorador. El 5 de marzo, a las 00:00 horas, mi familia me sorprendió con una búsqueda de regalo, el amor me empezó a envolver. En la mañana retome el habito de correr, salí temprano, escuche la radio donde un amigo trabaja con la esperanza que me felicitara, no ocurrió, pero aun así me sentí afortunada. Mi familia me dijo que me dedicara a arreglarme, ellas se encargaban de todo y así fue. Después de correr me dedique a mi y tomamos camino a un lugar “campestre”, por la situación actual de contingencia no nos permitieron adornar la mesa o ingresar una tabla de carnes. Buscamos un restaurante donde nos dejaron adornar solo para tomar fotos, así fue. Mi madre estaba estresada, mi hermana mayor y su hija junto conmigo solo seguíamos ordenes, una que otra vez tratamos de tranquilizarla, fue una experiencia única, ella quería que todo saliera perfecto, la amo con todo mi ser. Después de sacar unas cuantas fotos guardamos todo, mi otra hermana se perdió esta aparte, llego justo a la comida, la cual no estaba mal, buen sazón, bien servido y un pastel delicioso. Al terminar de comer tomamos más fotos, todo fue perfecto. en una conversación mi mamá me dijo que invitara a mis amigos en la tarde-noche para parar el rato, le comente que era viernes y quizá estaban ocupados, más tarde a mi mamá se le olvido y lo volvió a comentar enfrente de toda la familia y mi sobrina se incomodo, note que había hecho algo mal, después me enteré que organizó algo pequeño con algunos amigos. Llego el momento de la “fiesta sorpresa” fue ameno, no tan divertido pero ni tan aburrido. Hubo serenata y conversaciones triviales, todo ellos se tomaron el tiempo de ir, de pasar el rato, de estar ahí por mi, alguno cancelaron planes y trabajo. Dios me enseño una vez más del amor que me rodea, de lo importante que soy para otros.