neilmaysak:
tomó la aceptación tal cuál vino, brindando pequeño asentimiento (aunque desconocía cuán visible para la contraria podría ser). “gracias.” única respuesta, se acercó un poco, siempre respetando espacio personal ajeno– y el propio. sobretodo el propio. cruzó brazos sobre el pecho, dando rápido vistazo a su alrededor; pasando por zonas iluminadas y en penumbra. cualquier duda sobre iniciar conversación o no, quedó resuelta con ladridos llegando a canal auditivo, dispersando pensamientos y dejándolo momentáneamente en blanco. con mínimo conocimiento ante comportamiento animal, podía asumir que sólo podía significar pocas cosas. “¿crees que hayan encontrado algo?” no fue lo que deseó preguntar, mas siendo curiosidad legítima, la dejó estar.
Una brisa gélida la recorre de pies a cabeza, no puede evitar percatarse de esa sensación extraña que se acentúa en la boca de su estómago. Algo no anda bien. “Tal vez,” y por una mínima fracción de segundo, contempla la posibilidad de caminar rumbo a cualquier lugar en donde hubiera algún sonido. “No escucho nada más que eso...,” pausa, la incertidumbre abriéndose paso en la escena. Además, había otro factor muy importante. Las pisadas, las voces y las linternas habían --casi, por lo menos-- desaparecido de cualquier zona cercana que ella pudiera apreciar a la distancia. “Parece que todos se han ido,” dice lo obvio y entonces las gotas comienzan a golpear el piso, los árboles y a ellos, intrusos dentro de aquella área que parece sacada de una película de horror. Se aferra a la linterna y camina junto a la figura contraria. “A ver, debemos caminar bien y evitar las zonas que puedan formar charcos,” dice de inmediato.








