Pensé que podía salvarlos a todos, hacer alguna diferencia, protegerlos. Y en el camino me sentí incapaz pero con posibilidad, me mantenía aferrada a esa posibilidad de lograr algo, de salvar aunque sea a uno. Pero ahora creo que mi sentir incapacidad era una advertencia, una guía para reconocer en algún momento que no sería posible para mí, que aquel sueño y esperanza no serían mi camino, que finalmente no me toca recorrer un gran camino, sino uno mediocre, uno básico , que mi único camino es con el propósito de sobrevivir lo más posible.