"Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde", una frase que nunca creí realmente, pues siempre pense que apreciaba todo lo que tenía en el momento en el que lo tenía, pero me doy cuenta que no era así, vivía acostumbrada a una realidad, una realidad que di por sentado, que nunca senti como un privilegio, que siempre pense era lo normal, lo de siempre. Creo que nunca aprecie realmente esas noches de peliculas, esos almuerzos de dia domingo, las veces que nos sentabamos a escuchar musica, o nuestros paseos en auto. Nunca lo aprecie, porque a pesar de todo, nunca pense que lo iba a perder. Pero aqui estoy, sentada en un hogar roto, donde las peleas son parte de mi día diario, donde mi sueño dejo de ser tener dinero o salir del colegio, si no que se convirtio en irme de la casa lo más lejos posible y nunca volver, donde ya no puedo ir al living a verte ver futbol o escucharte llamarme a probar lo que cocinas, pues siempre necesitabas mi visto bueno, si no que tengo que escribirte por mensaje esperando que me contestes de buen humor.