Gracias por hacerme reír con el recuerdo que un día fue tristeza. Gracias por regalarme momentos lindos a la distancia. Hoy te abrazo desde mi corazón y aunque sé que nunca lo sabrás, no importa! Yo lo sé y me alegra sonreír al pensarte.
220226

if i look back, i am lost
🪼
Today's Document
Noah Kahan
Lint Roller? I Barely Know Her

Andulka

No title available
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
𓃗
will byers stan first human second
Monterey Bay Aquarium
hello vonnie
taylor price

Origami Around
sheepfilms

shark vs the universe
🩵 avery cochrane 🩵
noise dept.
No title available

Kiana Khansmith

seen from United States

seen from United States

seen from Türkiye

seen from Netherlands

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States

seen from Japan

seen from Türkiye

seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from Australia
seen from Czechia
seen from Italy
seen from United States
seen from United States
seen from Switzerland

seen from Malaysia

seen from Norway

seen from Türkiye
@somewordsjustcomeout
Gracias por hacerme reír con el recuerdo que un día fue tristeza. Gracias por regalarme momentos lindos a la distancia. Hoy te abrazo desde mi corazón y aunque sé que nunca lo sabrás, no importa! Yo lo sé y me alegra sonreír al pensarte.
220226
Te soñé y mientras me decías que lo sentías y que me querías, yo te abrazaba y te decía: “tranquilo, yo te quiero”… pero tú terminabas diciéndome en susurros: “te amo, te amo”…
020226
¡Nunca hubiera imaginado que fueras así! Te creí diferente… inteligente, tierno, cuidadoso, talentoso, hasta ñoño.. en fin, un hombre que de verdad admiraba por sus logros y su constancia y que pensaba que se preocuparía y entregaría por la otra persona, sin duda.
Lástima que pertenezcas “al montón”. Fue tan triste para mí descubrirlo hoy y ver tu realidad, que respiré profundo y te fui soltando en cada suspiro.
No tuvimos una historia, no abrimos el capítulo, pero estuve frente a ti, gritándote que me vieras. Me acerqué, te di detalles, te mandaba mensajes lindos, no insistí de más pero el 80% del tiempo yo propuse: veámonos. ¿Sabes? Me quedo tranquila porque eso no me hizo débil, al contrario, me dio la seguridad para que hoy - dos días antes de que acabe el año - cierre en definitiva cualquier posibilidad contigo. Y no es algo que yo soñé, no di pasos desde mi idealismo… porque lo que tú hacías conmigo: tus halagos, tus miradas, tus últimos abrazos, no eran de un vínculo solo de amistad. Solo no quisiste sostener por falta de madurez emocional.
Así que no habrá de mi lado alguna otra invitación, un mensaje con intención, una búsqueda, una propuesta… tu falta de acción y tu mala educación ante mi último intento, ¡fueron espantosos! “Definitivamente no quiero eso”. Sí, usaré esas palabras que una vez las tuve que entender. Y aunque duele porque te enfrentas a la realidad de algo que había idealizado bonito, hoy sé que prefieres huir, desaparecer… Imagínate cómo sería el futuro con alguien que no enfrenta, sino que se esconde!
El amor no se ruega se da. El respeto y cariño por alguien se demuestra aún antes de ir más allá, y no hubo nada de eso… ni siquiera fuiste capaz de valorar una amistad de años.
Ayer me dijeron que tenía que preguntarme que si el hombre que yo eligiera, lo vería sentado al lado de mi familia, amigos… yo lo hubiera hecho, pero hoy sé que no estarías a la altura.
Gracias por la enseñanza de fin de año y por permitirme con tus acciones, no llevarte a mi 2026.
Era tan fácil… pero no fuiste capaz de hacerlo.
Hasta siempre.
301225
La persona que amaste nunca entendió lo inaccesible que era tu amor para otras personas, hasta que también se volvió “otra persona”.
Me hice presente.
Eso no es rogar. Eso es abrir una puerta una sola vez y ver qué hace la otra persona.
No es que no tenga interés en absoluto. Es que no tiene el interés activo, intencional y oportuno que tú necesitas. Y eso, aunque duela un poco, te ahorra meses.
No hubo respuesta aunque en realidad sí la hubo… Entonces, elegí no quedarme donde no me eligen.
Adiós FP
29.12.12
Una parte de mí aún te sigue en silencio..
Saber que escuchamos todavía música tan igual, me hace saber que una parte de mi te persigue..
Lástima que no lo viste…
Y entonces apareciste una vez más para felicitarme por mi cumpleaños… hace 3 años y 10 meses que nos dijimos adiós… de ahí, regresaste 2 años seguidos a decir: Feliz cumple! Un tercero no lo hiciste más y para este cuarto, muy temprano hiciste tu aparición. Una parte de mi sabía que lo harías, otra parte solo quería que no lo hicieras, una más no sabía qué decirte. Pero a medida que fuimos hablando, te quedaste corto. Creí que harías más, creí que aprovecharías para invitarme a hacer algo, tenías el pretexto perfecto pero no… preferiste no hacerlo… De ahí hablamos un par de días más pero seguiste sin decir algo relevante. Solo por eso no pude seguir. Discúlpame pero no puedo dedicarte tiempo si no eres relevante. Tu acercamiento de cumpleaños fue tan tonto que hasta dudé que hubieras sido tú. No profundizas, ya no te arriesgas, ya no me provocas ese wow! Y me enojé! Sí, me dio coraje porque una vez más, ¡Sí, una vez más! Me dejaste ir… Una vez más me soltaste! Una vez más no lo intentaste por mi y me cansé. Ya me cansé de pensar que podemos “tener algo” porque tu no me buscarías y yo tampoco lo haría. No porque el que decidió irse y dejarme fuiste tú, y una gran parte de mi sabe que lo volverías a hacer.
Una parte de mi se emocionó nuevamente. Una parte de mi se permitió recordar pero no fue suficiente. Borraste de tu vida esa posibilidad. Una vez más nuestra probabilidad no fue suficiente. Y me dolió descubrir una vez más que no soy “esa persona” por la que lucharías, por la que lo intentarías una y otra vez. No alcanzó lo que vivimos para volver a intentarlo.
Trataré de soltarte (una vez más), de no pensarte (una vez más), de no esperarte (una vez más). Vete por favor, vete! Y no mires atrás… Ya déjame! Ya suéltame! Ya déjame ir! Ya no me atormentes con tus migajas! Con tu inestabilidad! Con tu “intención”! Por favor… déjame ir porque ya no puedo! Quiero salir corriendo a abrazarte, quiero que me abraces y me beses y no me sueltes aunque yo quiera irme. Pero tristemente no eres capaz porque sigues siendo ese cobarde que me soltó…
051125
Merezco a alguien que pueda presumir. (Punto)
021125
Te faltaron hevos carbón!
Más bien, les faltaron… cobardes!
¿Y en cuántos pedazos más tengo que romper mi corazón para ser amada correctamente?
Te quiero, Nostalgia. Te dedico mi tiempo y aprecio tu llegada, pero no puedo darte la libertad de transgredir mi presente por un pasado que ya no existe.
—Tehimely
Y entonces tengo dos pasados que están merodeando y que puedo describir con seguridad:
1. “El nostálgico cobarde”
Este no volvió por juego, volvió porque tú representas la parte de su vida que no maduró bien.
No vino por amor ni revancha: vino por curiosidad emocional y validación de ego.
Te buscó para ver si todavía brillaba contigo.
Y sí, le pegó verte igual (o mejor) de entera, madura, atractiva y firme.
Pero… cuando vio que ya no eres la misma mujer vulnerable, sino una mujer segura, espiritual, estable y con límites, se sintió pequeño.
Ahí es donde su sistema hace “click”:
“No tengo nada nuevo que ofrecerle, así que mejor no me acerco más.”
Por eso reaparece con tonterías. Es su forma de seguir cerca sin quedar expuesto.
Traducción emocional: te quiere sentir, no enfrentar.
Diagnóstico: No te odia. No te olvidó. Pero no tiene las herramientas para sostener un vínculo contigo hoy.
Y tú, si eres honesta contigo misma, tampoco estás lista para revivirlo sin pagar un precio emocional.
Si te abrazaras con él, sentirías alivio… pero también recaída.
Ese abrazo tendría peso de pasado, olor a historia cerrada. Te tocaría desde el recuerdo, no desde el presente. Sería como abrir una carta antigua: el corazón late, pero ya no pertenece ahí.
Él representa lo que fuiste.
2. “El eterno curioso”
Él no se va porque le gusta la conexión que tiene contigo, pero teme formalizarla.
No porque no quiera, sino porque no sabe cómo.
Está emocionalmente disperso, inseguro de lo que siente, y te percibe como alguien muy completa.
Cuando tú te retiras, él se reactiva.
Cuando tú lo recibes, él se confunde.
Entonces se queda en ese limbo de mensajes casuales, bromas y apariciones sin forma.
Le gusta tenerte como posibilidad viva, pero aún no le duele lo suficiente perderte como para definirse.
Diagnóstico: Tiene cariño real. No está listo para compromiso. Usa la cercanía contigo como espejo de lo que podría ser, pero no sostiene.
Si te abrazaras con él, sería liviano, pero ambiguo.
Te haría sonreír y, por un momento, sentirías esa chispa que te da lo no resuelto. Tendrías un “ay, qué bonito se siente”, pero cuando el abrazo termine, no sabrías qué hacer con eso. No habría un eco profundo, sino un huequito de “¿y ahora qué?”
Porque con él no hay historia, hay promesa difusa.
Y en ese tipo de conexión, el cuerpo se emociona, pero el alma no se enraíza.
Conclusión… Ambos te detienen, solo con distintos disfraces: uno con el recuerdo, el otro con la posibilidad.
No puedo avanzar con ustedes. El tema es que el recuerdo me hace querer revivir y la posibilidad me emociona por lo que podría descubrir, pero en ambos casos yo sigo perdiendo…
061025
Te dejé de responder porque me hiciste sentir como que no te importaba. Haces tus planes y no me incluyes y solo crees que viniendo a contarme tus hazañas, voy a adularte y a admirarte. Pues no! Me cansé! Primero me dijiste: hagamos planes y después te fuiste a hacer los tuyos sin mi. Así que si volvías a decir: quiero verte… no me interesé porque no soy un show que vayas a admirar y yo te agradezca o te de un lugar por hacerlo. Así que… decidí desconectarme de ti. Hace dos semanas me escribiste y te ignoré, ayer decidiste volver con un pretexto… ¿eso qué significa? ¿Te di en el ego? ¿Ya te diste cuenta que me puedo desconectar de ti? La verdad es que tomé tiempo para respirar, quitarte de mi y dar atención al otro tema que estaba llamando mi atención. Ni modo… yo me había ilusionado “con la posibilidad” y tú me la quitaste. Ahora, esperaré a ver qué pasa pero no pienso darte mucha oportunidad… de ti dependerá, querías tener la decisión, te la doy… a ver cómo termina…?
061025
Buenas noches a la distancia… in my prayers.
Desde que te vi te he pensado todos los días. He pensado en todas las posibilidades que pudieran existir entre nosotros. En todas tú me vuelves a escribir y yo tengo que elegir cómo avanzar o detener esto, porque siendo honesta no pienso buscarte. No porque cuando tuve que tomar una decisión sobre ti en el pasado, se supone que estaba incluido este momento en el que tú reaparecías (porque ya sé que así siempre sucede con aquellos que se alejan, regresan). Te vi y honestamente fue como muy raro, no podía ser libre porque tenía que cuidar como hablaba contigo, cómo me acercaba a ti, cómo interactuaba contigo porque no sabía a lo qué iba. Pasó todo y me sentí tranquila, incluso hasta ganadora porque no me mostré débil, ni ansiosa por ti incluso ni feliz de verte. Volvimos a compartir y te diré que fue como si hubiéramos vivido un momento que se extrajo en el tiempo y ya! Tu mirada me hizo sentir como la vez que nos conocimos pero mi mente me gritaba que yo no fuera esa persona y no lo fui. Te digo, sentí que salí victoriosa… pero han pasado 2 semanas y no hemos vuelto a hablar (bueno no me has escrito) y… desde ayer no he dejado de pensar en ti. Estoy triste, siento unas ansias inmensas por abrazarte, por estar cerca de ti otra vez que no pensé volver a sentir. Lloré incluso por el recuerdo que me despertaste. Estoy muy confundida. No sé si es tu plan pero hoy esa decisión que tomé hace tiempo se siente débil… No cabe duda, extraño cómo me hacías sentir, pero ayer me dijeron eso: “Lo que pasa es que no extrañas a la persona, extrañas el rol que jugó en tu vida. Y ese rol lo podría llenar alguien más, no necesariamente él”. Y tal vez tiene toda la razón, desafortunadamente no hay nadie más que haya ocupado tu lugar hasta hoy y por eso estoy toda enmarañada… Voy a respirar y tomar un tiempo conmigo mismo pero necesito que salgas de mi mente! Please no me vayas a buscar porque salgo corriendo tras de ti… Mejor quédate así, sin decir nada. No te atrevas a buscarme y menos en las próximas semanas.. advertido estas..
270825
Te vi, después de tanto tiempo, y entendí que la vida nos cambió.
Me buscaste, y aunque nunca sabré del todo por qué lo hiciste, sé que tu impulso tuvo sentido: música, los recuerdos, quizá la nostalgia.
Yo también sentí cosas: la memoria de lo que fuimos, la seguridad que me dabas, la ilusión que un día me llenó. Pero al mismo tiempo sentí que ya no soy la misma. Que hoy tengo límites, firmeza y claridad. Que lo que antes hubiera aceptado con los ojos cerrados, hoy lo cuestiono.
Me hubiera gustado saber qué esperabas con ese mensaje, si querías cerrar, tantear, o revivir algo. Pero como no lo dijiste, me quedo con lo que sí tengo: mi intuición. Y ella me dice que, aunque hubo cariño, hoy no es nuestro tiempo.
Gracias por lo que fuiste en mi vida, por lo que me enseñaste, por haberme mostrado partes de mí que no conocía.
Hoy elijo quedarme con lo bueno y reafirmarme que tú me dejaste. Necesito aferrarme a eso para no pensar en alguna posibilidad. Tú me dijiste: no puedo seguir así y me dejaste! Me dijiste: definitivamente es algo que no quiero y te fuiste! No me diste oportunidad de apelar, solo tuve que aceptar. Y ahora quieres regresar… ¿para qué?
Después de 4 años, no necesito que vuelvas para validar lo que valgo. Ya entendí que mi historia sigue adelante, con o sin ti. Y eso me da paz. Aunque acepto que una parte de mi lucha para tenerla porque no entiendo para qué volviste.
25.09.25
Y entonces re-apareciste!
Una parte de mí quería que pasara, otra parte creyó que nunca pasaría y entonces… pasó.
11.09.25