–Pues bien –dijo Sócrates–, guárdate esto en tu mente y acuérdate de que cosa es el amor. Pero ahora respóndeme sólo a esto: ¿desea Eros aquello de lo que es amor o no? –Naturalmente –dijo. –¿Y desea y ama lo que desea y ama cuando lo posee, o cuando no lo posee? –Probablemente –dijo Agatón– cuando no lo posee.
















