Catamarca: Un Viaje entre Salinas, Dunas y Volcanes
🌄 Travesía por los Tesoros Ocultos de Catamarca: Un Viaje entre Salinas, Dunas y Ruinas
La aventura comenzó el 29 de enero, partiendo desde Córdoba con el horizonte lleno de promesas. Nuestra primera parada: Salinas Grandes, donde el Gran Hotel nos recibió con la magia del atardecer salino, un lienzo de sal y luz .
El pueblo de San Jose de Salinas es pequeño con mucho encanto. Tieneuna estación de tren y personas atentas para ayudar. Pero la sorpresa realmente fue ese atardecer en las salinas.
El 30 de enero, Fiambalá nos esperaba. La Ramadita, nuestra posada, fue la base de esos días desde la que exploramos Tinogasta y la Ruta del Adobe. Las termas locales nos dieron la bienvenida con sus aguas termales, un abrazo cálido de la naturaleza.
Las dunas de Tatón al día siguiente fueron una sinfonía de arena y viento. Con Tibu Araya como guía, recorrimos paisajes que parecían sacados de un sueño. Al atardecer, el Cañón del Indio nos regaló una hermosa caminata y un sendero secreto (TIP: cuando se ve la cara del indio sale un camino hacia la derecha, desde donde se ve la puesta de sol)
El primero de febrero nos llevó al Balcón de Pissis, un mirador natural donde Benancio, nuestro experimentado guía, nos reveló los secretos de la cordillera. El Paso de San Francisco, límite con Chile, nos mostró la majestuosidad de la "Ruta de los Seismiles", con sus lagunas habitadas por flamencos rosados y paisajes que desafiaban la imaginación.
El viaje continuó por Belén, donde las Ruinas de Shincal nos transportaron a la época inca. Estas ruinas dicen que son las que están mas al sur en todo América. Tuvimos una guia excelente, orgullosa de su lugar de origen, y nos recomendó probar el gigote, una comida tipica que hacen solo en Belén y Londres, parecida al pastel de carne.
Las últimas dos noches nos alojamos en la hosteria de El Peñón, un pueblo perdido en la mitad de la ruta, que a las 10 de la noche apaga la electricidad, y con una de las puestas de sol más hermosas que vi. Desde allí, exploramos las Dunas Blancas, el Campo de Piedra Pómez y el Volcán Carachi Pampa, un paisaje lunar poblado de flamencos. .
Cada kilómetro fue una revelación, cada parada una postal viviente. Catamarca no es solo un destino, es una experiencia que se graba en el alma, un viaje que trasciende los límites de lo conocido.
Nos quedamos con ganas de ver:
Los castillos de Vila-Vil
Dormir en el hotel Cortaderas (perdido en la mitad de la ruta de los Seismiles)
Volcán Galán
Salar Antofalla
🏨 Alojamientos Recomendados
Salinas Grandes: Gran Salinas Hotel
Fiambalá: La Ramadita Posada
El Peñón: Hostería El Peñón
Contactos:
*Dunas de Tatón con Tibu Araya (+54 9 3837 69-8119)
*Balcon de Pissis Benancio (+54 9 3837 43-8019)
*Sitio web de las Ruinas
Mejor época para ir:
De noviembre a abril (verano en Argentina)














