Te estaba extrañando como todas las noches (y casi todos los días) y pensé en la realidad, la realidad es que ya no quisiste quedarte, la realidad es que no quisiste intentarlo más, la realidad es que me estabas lastimando, la realidad es que te dabas cuenta de que estaba mal, la realidad es que eres difícil, la realidad es que soy demasiado, la realidad es que te quería con todo mi corazón, la realidad es que sentía que a veces no me querías, la realidad es que me sentía insuficiente, la realidad es que me sentía insegura, la realidad es que sentía que no confiabas en mi, la realidad es que no me dejaste entrar en tu vida, la realidad es que no sabes compartir, la realidad es que requiero más, la realidad es que yo no pude con los dos, la realidad es que no me supiste ayudar y la realidad es que tampoco supe cómo pedirte ayuda y cuando lo hice ya era muy tarde. Y en esta realidad ya no estás, ya no quieres estar y tal vez ya no puedas, y no nos merecemos esto, no necesitamos una carga más, yo queriendote cerca y tú apartándote siempre. Somos realmente lo contrario, en cualquier forma en que lo veas, aunque quisimos y lo intentamos, amarte mucho no fue suficiente y no sé cuánto me amaste tú, pero sé que lo hiciste. Y por eso te quedas, y con eso me quedo.