Newton vs. Diamond. El caso legal entre los #BeastieBoys y el jazzista #JamesNewton
El caso legal de “Newton vs. Diamond” (2003) trata sobre la demanda que hizo el flautista de jazz americano James Newton al grupo Beastie Boys por el uso de un sample de una de sus composiciones. En la canción “Pass the Mic” del grupo, se samplearon seis segundos de flauta de la obra “Choir” de Newton.
La práctica del sampling, muy conocida en el mundo del hip hop y la música electrónica, consiste en tomar una muestra o sample de un sonido grabado (cinta, vinilo o cualquier archivo digital) con algún aparato analógico o digital para luego reutilizarla o modificarla, creando así un nuevo instrumento musical o sonido.
En el ámbito del sampling en el hip hop, este suceso legal fue el segundo mas importante en Estados Unidos después del otro incidente judicial conocido como “Bridgeport Music Inc. vs. Dimension Films”. En Newton vs. Diamond, el tribunal de primera instancia concluyó en que el uso del loop de la flauta de Newton por parte de los Beastie Boys no constituía una infracción al copyright, debido a que el núcleo principal de la canción no había sido utilizado.
Esta decisión suscitó en su momento y aún hasta el día de hoy, muchos debates en el mundo de la música, sobre todo en el jazz, bajo el argumento de que la mayoría de músicos se sienten desprotegidos al ver como sus obras han sido sampleadas por varios artistas de hip hop.
Samplear el trozo de un tema infringe dos derechos. El derecho de autor sobre la grabación fonográfica y el derecho de autor sobre la canción. Para utilizar un sample en una composición se deben pedir estos dos permisos.
En 1992, Beastie Boys utilizó seis segundos de una grabación de una composición de James Newton llamada “Choir”, publicada en 1978. Posteriormente obtuvieron la licencia de ECM Records para samplear la grabación fonográfica de la composición, pero no pidieron permiso al artista por los derechos de autor de la obra. Por esto Newton demandó en el 2000 a los Beastie Boys, alegando la infracción de sus derechos de autor y remarcando el hecho de que el grupo no le había solicitado una licencia por su uso.
Finalmente el tribunal determinó que no existía infracción debido a que el uso del fragmento muestreado era mínimo, no había una semejanza sustancial entre las dos obras y el ciudadano medio no sería capaz de reconocer la apropiación de la composición.
Este es un caso muy útil a la hora de reflexionar sobre la propiedad intelectual y el sampleo en la música. Nos cambia la idea sobre las fronteras del copyright, al plantear que cualquier uso de un sample sin permiso, en algunos casos, no supone infringir la propiedad intelectual al cien por ciento.
Trío estadounidense de hip hop formado por Michael Diamond, Adam Horovitz y Adam Youch en 1979. Comenzaron tocando hardcore punk en varios clubs de Manhattan, Nueva York, donde publican varios EP’s hasta que en 1983 deciden tomar en serio la ruta del rap después de conocer a su amigo Rick Rubin, fundador del sello Def Jam junto a Russell Simmons, manager del famoso grupo de rap Run-D.M.C. En 1985 son fichados por Def Jam e inician una gira junto a Run-D.M.C, que serían una de las influencias mas importantes del sonido característico de los Beastie Boys.
En 1987 publican “Licensed to Ill”, disco que atrae mucha atención tanto negativa como positiva por parte de la prensa por utilizar un sonido hasta ahora exclusivo de artistas de rap afroamericanos. El excesivo uso de samples de discos de rock y letras obscenas y sexistas hacen que la banda comience a ser reconocida en el medio hip hop como original y controvertida a la vez.
Con ayuda de los Dust Brothers, los Beastie Boys crean su segundo álbum, “Paul’s Boutique” (1989), con un sonido más funky y refinado que su anterior experimento rockero, llegan a vender más de un millón de copias con Capitol Records.
Tres años después forman su propio sello Grand Royal, con el cuál publican su tercer disco, “Check Your Head” (1992), un collage de sonidos sampleados de varios discos de jazz y ritmos funk y hardcore tocados por ellos mismos. El disco llega al #10 de Billboard en una semana con los sencillos “So Wat’Cha Want” y “Pass The Mic”, tema del cual se habla detalladamente en este ensayo debido al caso de legal por el uso de un sample del flautista James Newton.
En 1994 lanzan su disco mas famoso hasta ahora, “Ill Communication”, del cual se desprende el sencillo “Sabotage”, que llega a convertirse en un hit a nivel internacional debido al conocido video dirigido por Spike Jonze. A la vez comienzan a realizar giras por todo el mundo mientras el álbum debuta en el #1 en varias categorías de Billboard.
En 1999 ganan dos Grammys gracias a su quinto disco “Hello Nasty” (1997), producido por Mix Master Mike, DJ de la banda en sus actuaciones en directo. Este es uno de los trabajos más eclécticos hasta la fecha ya que incorporan sonidos de bossa, salsa, soul, opera y turntablism.
Posteriormente publican “To the Borroughs” (2004) y “The Mix-Up” (2007), mientras se embarcan en una gira por todo el mundo tocando en varios festivales, entre ellos el Roskilde en Dinamarca y el Sónar en Barcelona (2008). Su show en directo consiste en temas instrumentales mas experimentales tocados por ellos mismos. Actualmente se encuentran por publicar su nuevo disco titulado “Hot Sauce Committe Pt. 1 & 2”, que promete incorporar sonidos y samples de sus propios jams.
Compositor avant-garde, conductor de orquesta, flautista de jazz norteamericano y actual profesor de la California State University, nacido en Los Angeles en 1953. Estudió flauta con el jazzista Buddy Colette cuando tenía 18 años. En 1972 forma parte de la banda del batería Stanley Crouch junto al trompetista de jazz Bobby Bradford y el saxofonista David Murray.
En los ochentas, mientras vivía en Nueva York, tocó junto a varios músicos reconocidos como Herbie Hancock, Chet Baker y Lester Bowie. También formó un trío con el pianista Anthony Davis y el cellista Abdul Wadud, con el cuál grabaron varios discos y tocaron en varios festivales de jazz internacionales. Además ha publicado cuatro álbumes con varias de sus improvisaciones en flauta y otras composiciones, entre las cuáles se encuentra “Choir”, una obra para flauta y voz, sampleada por los Beastie Boys para su tema de rap “Pass The Mic”.
Newton descubrió el uso no autorizado de su obra por parte de los Beastie Boys después de que uno de sus alumnos de la universidad estatal de California en Los Angeles, le mostrara la canción del álbum “Check Your Head” del grupo de rap neoyorkino. Así fue como en el año 2000 decidió demandar al grupo por el uso del sample.
Actualmente, James Newton es director de la Luckman Jazz Orchestra y continúa grabando improvisaciones de jazz, mezclando música clásica occidental y oriental, así como una variedad de música tradicional de todo el mundo.
Una demostración de esto, es su disco “Echo Canyon” (1984), álbum experimental grabado al aire libre en una noche de luna llena mientras improvisaba con su flauta. El disco perfecto para todo aquel interesado en samplear sonidos de flauta para luego incorporarlos en el hip hop.
El término digital sampling o sampling se refiere a la grabación de un sonido o trozo de un registro de sonido previamente existente, con la ayuda de un aparato que permite guardar la grabación en forma binaria en la memoria de un ordenador.
Desde que aparecieron los primeros samplers en 1960, esta forma de crear sonidos diferentes comenzó a hacerse popular entre los músicos que experimentaban con la musique concrete. Uno de los primeros instrumentos que utilizaban samples orquestales fue el Mellotron, fabricado por Mellotronics en Inglaterra en 1960.
A la vez, la práctica del sampling era utilizada en Jamaica en los años sesentas, cuando los disc-jockeys usaban sound systems portátiles para incorporar segmentos de grabaciones anteriores en nuevos mixes, que luego serían mezclados con vocales cantados.
Posteriormente el sampling emigró a Estados Unidos en los años setenta con la llegada de los samplers analógicos, pero no fue hasta los años ochentas cuando el sampling se popularizó definitivamente entre los músicos debido a la llegada de los samplers digitales de bajo coste y el MIDI, que permitía controlar el mismo con un secuenciador.
Estos instrumentos digitales permitieron a los artistas manipular y combinar muestras de sonidos, expandiendo el rango de posibilidades del uso de la música pre-grabada.
También posibilitó a los creadores digitales del hip hop y la música electrónica industrial, experimentar con nuevas sonoridades que hasta ese entonces solo se podían crear en estudios de grabación profesionales.
En los noventas el sampling pasó a formar parte de la cultura de la música electrónica y ya no solo se utilizaba en el rap y el hip hop, sino en otros estilos como el jazz, rock y el pop. Incluso artistas como The Prodigy llegaron a samplear beats del grupo de punk-rap Beastie Boys, que a la vez habían sido sampleados por los Beastie Boys de discos de otros artistas. Existen miles de casos del uso de samples ilegales en la música popular hoy en día y sería casi imposible enumerarlos todos en este trabajo.
El arte del sampling ha llevado a la música en general a nuevos territorios sonoros nunca antes imaginados. Pero con las editoriales y discográficas escuchando detalladamente el uso de las obras de sus artistas protegidas por la propiedad intelectual, los artistas del sampling ya no pueden asumir que su actividad nunca será descubierta. Un artista que ha incorporado en su grabación un sample digital de una canción o grabación de otro, infringirá dos tipos de copyright, el de la grabación y el de la canción que se encuentra en la misma.
EL CASO - Newton vs. Diamond
James W. Newton vs. Michael Diamond, Adam Horovitz, Adam Youch (Beastie Boys), Capitol Records, Inc.
El sample de este caso legal consiste en un segmento de tres notas (seis segundos) de la composición para flauta y voces de James Newton “Choir”. El loop se repite 40 veces durante la canción original de los Beastie Boys “Pass the Mic”. Las notas del segmento son DO, RE y DO bemol, sobre una nota tocada en DO. La melodía fue inspirada por los recuerdos musicales que Newton tuvo durante su infancia sobre cuatro mujeres cantando en una iglesia rural de Arkansas.
En 1981 Newton ejecutó y grabó la obra “Choir”, licenciando únicamente los derechos de grabación a ECM Records por 5,000$. De esta forma Newton dio los derechos exclusivos a ECM Records para explotar la grabación perpetuamente en todo el mundo. En 1992, Beastie Boys obtuvo una licencia de ECM Records para usar porciones de la grabación de “Choir” para la canción “Pass the Mic”, pagando el monto único de 1000$. Sin embargo, el grupo no pidió a Newton una licencia para usar la composición.
En mayo del 2000, Newton alegó violación al copyright de su composición así como violaciones al Lanham Act. El Lanham Act en Estados Unidos es un estatuto federal que contiene leyes sobre marcas registradas. El Noveno Circuito de la Corte de Apelaciones de San Francisco desestimó el alegato de Newton sobre el Lanham Act para el segmento de tres notas de “Choir”, pues carecía de varios requisitos de originalidad y por tanto no podía ser protegida por el copyright. La corte del distrito también concluyó que el uso por parte de los Beastie Boys del segmento musical fue de minimis. De minimis es una expresión latina de contenido jurídico que indica una cantidad insignificante o irrelevante.
La corte declaró que el uso del sample por parte de los Beastie Boys había sido de minimis, puesto que para una audiencia promedio sería muy difícil reconocer la apropiación del segmento. En otras palabras sería incluso complicado para un conocedor de flautistas de jazz reconocer que ese trozo pertenece a James Newton. Además el sample fue modificado por el grupo, cambiando el pitch varios semitonos abajo del original.
Newton llevó el testimonio de varios expertos del jazz, entre ellos el profesor Olly Wilson de la Universidad de California en Berkeley, que manifestó la originalidad de la creación de Newton, argumentando que la composición de “Choir” era producto la técnica avanzada de
Newton en la flauta. Pero como esta técnica del flautista se veía reflejada únicamente en la grabación de ECM Records y el grupo había pedido una licencia por el segmento, la corte desestimó de nuevo la infracción del copyright por parte de la banda. Además Newton falló en no mostrar evidencia sobre la importancia del segmento sampleado en la composición entera.
La corte del distrito también citó dos piezas de compositores como Gyorgy Ligeti o Jacob Druckman, donde se utilizaban formas musicales similares como las de Newton. Además el Dr. Lawrence Ferrara, experto llevado por los Beastie Boys, comentó sobre la composición “Choir” y la secuencia de las 3 notas. Describió el ordenamiento de las notas y argumentó que carecía de una melodía particular o elementos estructurales originales y que este tipo de secuencia era muy usado por varios músicos en la música del siglo XX, incluso antes de que James Newton naciera.
Al no presentar Newton mas pruebas sobre la importancia del segmento en su obra, se comprobó que no había una semejanza sustancial entre las dos obras y el ciudadano medio no sería capaz de reconocer la apropiación de la composición.
El caso Newton vs. Diamond sigue siendo relevante debido al continuo uso de samples en la música actual. El abaratamiento de la tecnología en los últimos años ha hecho que cualquiera de nosotros podamos tener un sampler virtual en nuestro ordenador para crear música. Es una práctica que sigue siendo vigente entre los artistas digitales, que muchas veces ignoran las consecuencias legales posteriores.
Es notable también el hecho de que los Beastie Boys hayan ganado la batalla legal. Nos muestra que el uso mínimo por parte de un artista de un sample de otra grabación en una obra nueva, es hasta cierto punto tolerado por la ley, siempre y cuando hayamos pedido permiso a la discográfica por los derechos fonográficos. De alguna forma el caso refleja los límites del copyright, que en algunos casos pueden ser transgredidos.
También queda claro que James Newton no supo conducir su alegato y se enfocó únicamente en constatar que su propia técnica le había llevado a crear esa pieza original, en lugar de aportar mas pruebas sobre la importancia del segmento muestreado y los derechos de autor infringidos. Al observar la composición total se pudo establecer que el segmento usado por los Beasties no era cualitativa ni cuantitativamente significante. Si Newton hubiera conducido la demanda de otra forma, posiblemente hubiera ganado y la historia sería otra.
Lo que si es claro es que antes de realizar un sampling se debe conseguir una licencia con los permisos debidos, tanto el de los derechos fonográficos como el de los derechos de autor, ya que el no hacerlo puede traer consigo consecuencias adversas.
En general, siempre debe obtenerse el permiso y una licencia del titular del derecho de autor para utilizar un fragmento muestreado. Ni la prueba del “uso sustancial, ni la “semejanza sustancial “, ni el “uso leal” suponen permisos gratuitos para samplear.
El sampling seguramente no desaparecerá de la música moderna, incluso artistas como Amon Tobin o DJ Shadow han conseguido seguir con sus carreras artísticas sin haber pedido permiso por uso de samples bastante obvios en su música. Sin embargo casos como el de los Beastie Boys y James Newton nos recuerdan la importancia de las licencias en un mundo donde el copyright aún sigue siendo protegido y el sampling será cada vez mas controlado por discográficas, editoriales y artistas.
Adams, R., Hnatiuk, D., Weiss, D., 2005. Music Supervision. New York, NY: Schirmer trade Books.
Binto, G., 2010. E-Business. Cstrends.com, [en línea] http://www.cstrends.com/ebusiness[Última consulta marzo 2011]
Klein, A. How Record Labels Work. How Stuff Works, [en línea] http://entertainment.howstuffworks.com/record-label5.html [Última consulta marzo 2011]
Krasilovsky, W., 2007. This Business of Music. 10a ed. New York, NY: Billboard Books.
Kusek, D., Leonhard, G., 2005. The Future of Music. Manifesto for the Digital Music Revolution. Boston, MA: Berklee Press.
Pareles, J., 2002. David Bowie, 21st-Century Entrepreneur. The New York Times, [en línea]
http://www.nytimes.com/2002/06/09/arts/david-bowie-21st-century-entrepreneur.html[Última consulta marzo 2011]
Riedel, S., 2006. A Brief History of Filesharing: From Napster to Legal Music Downloads. The Birth and Ascent of the (in)famous Peer-to-peer Revolution. Associated Content, [en línea] http://www.associatedcontent.com/article/20644/a_brief_history_of_filesharing_from.html?cat=15 [Última consulta marzo 2011]
Rule, D., 2011. Apple Wants "Cloud" Music Service. Mobiledia.com, [en línea] http://www.mobiledia.com/news/83323.html [Última consulta marzo 2011]