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@soytanlista
Por si alguna vez os encontráis en la tripa de una ballena, algunas ideas...
Melissa Easton
(via @shichimmi)
This photograph is of my brother Doug’s to-do list. Please keep in mind that this is just “this” week’s list…so, one of hundreds, if not tho
Algunos ejemplos del capricho
Los siguientes son ejemplos del capricho: La mosca de la fruta o del vinagre; beige o beis; periodo o período —con austriaco y austríaco, cardiaco y cardíaco, maniaco y maníaco y un largo etcétera, que es la sempiterna* excusa de los vagos—; aguaturma, pataca o tupinambo; no puedo, ya veremos, quizá sí; birra, cerveza, rubia; mañana, pasado, nunca; estrella, lucero, astro. Incluso capricho es antojo o querencia. *(eterna, perpetua, indefectible)
Estoy bastante cómoda pero podría estar un poco más cómoda
Estoy cansada.
La gente delante de nosotros tarda mucho en elegir su helado.
Me duele el pulgar.
Un hombre tose durante un concierto.
La ducha está un poco demasiado fría.
El trabajo que tengo que hacer esta mañana es difícil.
Nos sentaron demasiado cerca de la cocina.
Hay una fila larga en el mostrador de envíos.
Tengo frío sentada en el auto.
El puño de mi suéter está húmedo.
Sale poca agua de la ducha.
Tengo hambre.
Están peleándose otra vez.
Esta sopa no tiene mucho sabor.
Mi naranja de ombligo está un poco seca.
No me tocaron dos asientos para mí en el tren.
Él me está haciendo esperar.
Se levantaron y me dejaron sola en la mesa de la cena.
Ella dice que mi respiración es incorrecta.
Necesito ir al baño, pero hay alguien adentro.
Estoy un poco tensa.
Se me erizó la nuca.
El gato tiene tiña.
La persona detrás de mí en el tren está comiendo algo que huele muy fuerte.
Hace demasiado calor en esa habitación para que yo practique piano.
Él me llama cuando estoy trabajando.
Compré crema ácida por error.
Mi tenedor es demasiado corto.
Estoy tan cansada que no me irá bien en mi clase.
Esta manzana tiene manchas marrones.
Pedí un muffin de maíz seco, pero cuando llegó, no estaba seco.
Él mastica tan fuerte que tengo que encender la radio.
El pesto es difícil de mezclar.
La verruga de mi dedo pulgar está creciendo otra vez.
No puedo comer ni tomar nada esta mañana por culpa del estudio.
Ella estacionó su Mercedes en la entrada al garaje de mi casa.
Pedí un muffin de salvado de avena ligeramente tostado, pero no estaba ligeramente tostado.
El agua para mi té tarda mucho en hervir.
La costura de la media está torcida.
Hace demasiado frío en esa habitación para que yo practique piano.
Él no pronuncia las palabras extranjeras correctamente.
Mi té tiene demasiada leche.
Hace demasiado rato que estoy en la cocina.
Hay saliva de gato en mi media nueva.
Mi asiento no tiene respaldo.
La licuadora pierde por abajo.
No puedo decidir si seguir leyendo este libro o no.
Me perdí la vista del río desde el tren porque se hizo de noche.
Las frambuesas están ácidas.
El molinillo de pimienta no muele muy bien.
El gato meó mi teléfono.
Mi curita está mojada.
La tienda se quedó sin café descafeinado con sabor a avellana.
Mis sábanas se enroscaron todas en la secadora.
La torta de zanahorias estaba un poco rancia.
El puente de mi nariz está un poco seco.
El equipo de sonido ambiental en el salón de exámenes está pasando música folk.
No me entusiasma mucho este sándwich.
Tienen un nuevo meteorólogo en la radio.
Ahora que se cayeron las hojas de los árboles, podemos ver el porche nuevo del vecino.
Me parece que ya no me gusta la colcha de mi cama.
En el restaurante están reproduciendo en loop una lista de soft rock.
El armazón de mis anteojos está frío.
Hay queso de St. André en la fuente, pero no puedo comerlo.
El tictac del reloj suena muy fuerte.
Lydia Davis.
[En Ni puedo ni quiero, traducción de Inés Garland, Eterna Cadencia ed.]
Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo - Kerouac
Duerme un poco
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo de nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se derrumbe mientras duermes, o de que alguien a quien amas, de pronto caiga muerto.
Come una naranja cada mañana.
Sé amigable. Te ayudará a ser feliz.
Aumenta tu pulso hasta 120 latidos por minuto durante 20 minutos seguidos cuatro o cinco veces a la semana haciendo lo que te gusta.
Esperanza en todo. Expectativas en nada.
Cuida primero de las cosas cercanas. Ordena tu habitación antes de salvar el mundo. Después, salva el mundo.
Debes saber que el deseo de ser perfecto es probablemente la expresión oculta de otro deseo: de ser amado, o de no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Desconfía de todas las opiniones, pero intenta encontrar algo de valor en cada una.
Viste de una forma que te guste tanto a ti como a aquellos que te rodean.
No hables rápido.
Aprende algo cada día. (Dzien dobre!)
Sé amable con la gente antes de que puedan portarse mal.
No te enfades por algo más de una semana, pero no te olvides qué te hizo enfadar. Toma distancia de tu enfado y míralo como si fuera una bola de cristal. Luego añádelo a tu colección de bolas de cristal.
Sé leal.
Usa zapatos cómodos.
Planifica tus actividades para que tengan un equilibrio agradable y variedad.
Sé amable con las personas mayores, incluso cuando sean desagradables. Cuando seas viejo, sé amable con los jóvenes. No les pegues con el bastón cuando te digan abuelo. ¡Son tus nietos!
Vive con un animal.
No pases demasiado tiempo con grandes grupos de personas.
Si necesitas ayuda, pídela.
Cultiva una buena postura hasta que se convierta en natural.
Si alguien asesina a tu hijo, consigue una escopeta y vuélale la cabeza.
Planea tu día para nunca tener que apurarte.
Demuestra agradecimiento hacia quienes hacen cosas por ti, incluso si les has pagado, incluso si te hacen favores que no quieres.
No malgastes el dinero que les podrías dar a quienes lo necesitan.
No te sorprendas de que la sociedad sea deficiente. Llora cuando descubras que es mucho más deficiente de lo que habías imaginado.
Cuando pidas algo prestado, devuélvelo en mejores condiciones de las que lo recibiste.
En la medida de lo posible, usa objetos de madera en lugar de plástico o metal.
Mira ese pájaro allí.
Después de la cena, lava los platos.
Tranquilízate.
Visita países extranjeros, excepto aquellos cuyos habitantes han expresado el deseo de matarte.
No esperes que tus hijos te amen, así podrán hacerlo, si quieren.
Medita sobre lo espiritual. Después ve un poco más lejos, si tienes ganas. ¿Qué hay ahí afuera?
Canta de vez en cuando.
Sé puntual, pero si llegas tarde, no des excusas largas y detalladas.
No seas demasiado autocrítico o demasiado autocomplaciente.
No creas que existe el progreso. No existe.
Sube escaleras.
No practiques el canibalismo.
Imagina lo que te gustaría que sucediera, y después no hagas nada para impedirlo.
Descuelga el teléfono al menos dos veces por semana.
Mantén tus ventanas limpias.
Extirpa todo rastro de ambición personal.
No uses la palabra extirpar muy a menudo.
Perdona a tu país de vez en cuando. Si no puedes hacerlo, vete a otro.
Descansa, si te sientes cansado.
Cultiva algo.
No deambules por las estaciones murmurando: “¡Vamos a morir! ¡Todos!”
Cuenta, entre tus verdaderos amigos,, a personas de diferentes etapas de tu vida.
Disfruta de los placeres simples, como el pacer de masticar, el placer del agua tibia corriendo por tu espalda, el placer de una brisa fresca, el placer de quedarse dormido.
No exclames: “¿No es maravillosa la tecnología?”
Aprende a hacer estiramientos. Hazlo todos los días.
No te deprimas por envejecer. Eso te hará sentir todavía más viejo. Lo cual es deprimente.
Haz una cosa a la vez.
Si te quemas el dedo, ponlo en agua fría inmediatamente. Si te golpeas el dedo con un martillo, sostén tu mano en el aire durante veinte minutos. Te sorprenderán los poderes curativos del frío y la gravedad.
Aprende a silbar a un volumen ensordecedor.
Mantén la calma en una crisis. Cuanto más crítica sea la situación, más tranquilo deberás estar.
Disfruta del sexo, pero no te obsesiones. Excepto por períodos breves en la adolescencia, la juventud, la madurez y la vejez.
Reflexiona sobre lo opuesto de cada cosa.
Si en el mar, el miedo de haber nadado demasiado lejos te paraliza, da la vuelta y regresa al bote salvavidas.
Mantén vivo tu yo infantil.
Responde las cartas inmediatamente. Usa sellos llamativos, como el que tiene un tornado.
Llora de vez en cuando, pero sólo cuando estés solo. Después aprecia lo bien que te sientes. No te avergüences de sentirte mejor.
No inhales el humo.
Respira profundamente.
No te hagas el listo con un policía.
No bajes de la acera hasta que puedas cruzar toda la calle. Desde la vereda puedes estudiar a los peatones que han quedado atrapados en medio del tráfico enloquecido y estrepitoso.
Sé bueno.
Camina por distintas calles.
Hacia atrás.
Recuerda la belleza, que existe, y la verdad, que no. Fíjate que la idea de verdad es tan poderosa como la idea de belleza.
Mantente alejado de la cárcel.
Al final de la vida conviértete en un místico.
Usa pasta de dientes Colgate con la nueva fórmula Control Antisarro.
Visita a tus amigos y a tus conocidos en el hospital. Cuando sientas que es momento de irte, vete.
Sé honesto contigo mismo, diplomático con los demás.
No te enloquezcas demasiado. Es una pérdida de tiempo.
Lee y relee grandes libros.
Cava un agujero con una pala.
En invierno, antes de acostarte, humidifica el dormitorio.
Debes saber que lo único perfecto es una partida de 300 puntos en bowling, y una de 0 strikes y 27 out en béisbol.
Bebe mucha agua. Cuando te pregunten qué quieres beber, di “Agua, por favor”.
Pregunta “¿Dónde está el baño?” pero no “¿Dónde puedo orinar?”
Sé amable con los objetos físicos.
A partir de los cuarenta, hazte un chequeo completo cada pocos años con un médico de confianza.
No leas el diario más de una vez al año.
Aprende a decir “hola”, “gracias” y “palillo” en mandarín.
Eructa y tírate pedos, pero en silencio.
Sé especialmente cordial con los extranjeros.
Mira teatro de sombras e imagínate que eres uno de los personajes. O todos.
Saca la basura.
Ama la vida.
Paga con el cambio exacto.
Cuando escuches disparos en la calle, no te acerques a la ventana.
Ron Padgett. Cómo ser perfecto. Trad. Patricio Grinberg y Aníbal Cristobo. Ed. Kriller71
Lista de colores de Harmen ter Borch, h. 1659, Rijksmuseum.
[vía @trajesastre_]
Found in the Internet Archive by AnitaNH
14 de agosto de 1858
Cito de memoria las aves que he tenido la oportunidad de oír en estos últimos días (aquí está la lista completa):
Los chillidos de los jóvenes gavilanes.
El chack esporádico de un tordo sargento.
El link del charlatán.
El canto del carbonero cabecinegro, chic-a-dí, chic-a-dí, fi-bí, fi-bí, en algunos casos cantando cinco o seis a la vez.
El bello canto del ampelis, muy a menudo.
Los gorjeos del tirano oriental, muy a menudo.
El pibí oriental con sus crías, singularmente habitual y muy visible.
Solo los piidos del zorzal robín.
La reinita del pinar, solo de vez en cuando.
El gorrión de cola blanca, muy a menudo.
El gorrión sabanero, muy a menudo.
El gorrión melódico, con frecuencia.
El gorrión campestre, con frecuencia.
El jilguero, con una nota predominante que ejecutaba variaciones de un canto muy hermoso.
El rascador zarcero, solo una vez.
El graznido del carpintero escapulario, solo una vez.
El añapero, como de costumbre.
***
Volar, de Henry David Thoreau. Pepitas de calabaza editora. Traducción de Eduardo Jordá.
Chicho Sánchez Ferlosio, vía Piu Martínez
Los monos de Aimee
- dos siamangs, que son pareja
- dos monos ardilla, aunque son tan activos que perfectamente podrían ser el doble
- dos monos vervet
- una cercopiteco, que probablemente esté preñada, aunque todavía es demasiado pronto para saberlo con seguridad. Aimee no tiene ni idea de cómo ha podido suceder.
- tres monos rhesus, que son capaces de hacer algunos malabarismos
- una vieja hembra capuchina que se llama Pango
- un macaco crestado, tres macacos japoneses (uno bastante joven) y un macaco de Java. A pesar de las diferencias entre ellos, han formado una pequeña tropa y les gusta dormir juntos.
- un chimpancé, que no es un mono como los otros puesto que es un hominoideo
- un hosco gibón
- dos titíes
- un tamarino león dorado; un tamarino algodonoso
- un mono narigudo
- un colobus rojo y otro negro
- Zeb
["26 monos, además del abismo" de Kij Johnson]
Al menos uno de los cuentos de unaimagencienpalabras tenía que ser una lista...
What Will I Put in My Suitcase When I Go to Visit the Stars?
A feather cushion for a soft landing,
A wetsuit for a streamlined flight,
Fifteen memory cards for a long-lasting camera,
A handkerchief, stitched with my father’s initial,
to leave between the spheres.
A cardboard box of secret wishes from my friends,
A map of the constellations,
A magnifying glass to scrutinize the stars,
A telescope to look back down to earth,
A pair of silver-sequinned trousers.
Six bags of Space Dust popping candy,
A tartan blanket in case the night is cold,
Two apples from my garden -
one to give to someone living there,
the other to spill into the heavens
from the greatest height
as I lean in to watch it disappear.
***
Chrissie Gittins.
In 100 brilliant poems for children, chosen by Paul Cookson.
Orlando
Miremos un inventario de lo que compró en aquel tiempo, con los gastos totalizados en el margen... si bien estos los omitimos:
«A cuenta de cincuenta pares de frazadas españolas, y otras tantas cortinas de tafetán carmesí y blanco; cuyas cenefas de satén blanco bordado con seda carmesí y blanca...
«A cuenta de setenta sillas de satén amarillo y sesenta banquetas, completas con sus fundas de bocací...
«A cuenta de sesenta y siete mesas de nogal...
«A cuenta de diecisiete docenas de cajas, cada docena de las cuales contiene cinco docenas de copas de cristal de Venecia...
«A cuenta de ciento dos esteras, cada una de treinta yardas de largo...
«A cuenta de noventa y siete cojines de damasco carmesí con aplicaciones de entretallado plateado y escabeles de tisú y sillas a juego...
«A cuenta de cincuenta brazos para una docena de luces cada uno...
Ya - es un efecto que las listas tienen en nosotros - comenzamos a bostezar. Pero, si lo dejamos, es sólo porque el catálogo es tedioso, no porque haya terminado. Tiene noventa y nueve páginas más y la suma total desembolsada ascendía a muchos miles, es decir, a millones de nuestra moneda.
***
Orlando, de Virginia Woolf (traducción de Itziar Hernández Rodilla)
Las olas de los sueños
Las cosas que traen las olas de los sueños a la playa de madrugada:
miedos olvidados,
cascaritas de deseos,
palabras gastadas por el agua y la arena y el tiempo,
caracoles,
plumas de versos que ya volaron.
***
Natalia Méndez - Dábale arroz - Diciembre 2018
Yo quiero un novio
con rulos y que le encante nadar en el mar y que tenga los labios paspados por el sol. Me gustaría que tuviera hombros huesudos y una clavícula que casi se le transparente como a mí, que casi podría guardar semillas (unas semillas equilibristas) en los huecos que se me extienden a los costados de la tráquea. Que las manos sean grandes y misteriosas. Si sabe tocar la guitarra mucho mejor. Si no le importa que el pulóver tenga pelotitas y lo sigue usando aunque esté viejo, mucho pero mucho mejor. Si le pone coderas en los codos mucho, pero mucho, mucho mejor. Si para darme un beso me sostiene la cara en el límite que comparten la mandíbula, la bajadita que se desliza desde el oído, el cuello, qué lindo. Si le gustan los misioneros, los hermanos, la palabra esporádico, las vacas que miran con tristeza, el olor a sándalo, los números perfectos, Colmilo Blanco, la palabra crepúsculo, los Montes Apalaches, los confines, los bichos de luz, la feijoada, el otoño, el viento del Sur, el arroz con espinaca y huevo frito, los mechones de pelo cobrizo, Tom Sawyer, los árboles caducos, los perros dormidos, las panderetas, yo me caso.
***
Prontos, listos, ya, de Inés Bortagaray.
La lista de siete leguas
(lista de libros preciosos pero que tenemos la sensación de que se han leído poco y qué pena)
PDF: https://www.dropbox.com/s/dgu46x4krnigmr7/Recos%20%40la_libritos%20-%20Full%201.pdf?dl=0
Ser incapaz de...
Soportar los baños
Hacer el pino
Hacer globos con los chicles
Recordar las fechas
Volar
Concentrarse
Flotar
Escribir con la pluma
Mover las orejas
Deletrear
Sentarse derecho
Pelar naranjas
Hacer fuego
Entender latín, gramática, álgebra, verbos, geometría, idiomas, conjugaciones
Beber leche
Comer entera la yema del huevo frito
Impedir que las olas destruyan los castillos de arena
Explicar los sentimientos de angustia
Cantar, bailar, ser el niño “perfecto”
No comer demasiada regaliz
Separar los sueños de la realidad
Superar los fracasos
No tener miedo de los gatos que maullan
Relacionar las palabras con las imágenes
Tener la edad adecuada (para poder hacer cosas)
Quedarse quieto
Bajarse de los árboles
Entrar en una habitación llena de gente
No temblar en la consulta del dentista
Atrapar moscas con la mano
Imaginar que los monstruos no existen
***
Crecer y otros vicios, de Sara Midda.