Y quién sabe si reencarnaron? Quizás si, quizás no.
Me gusta pensar que si.
Prefiero creer que, al final, fueron felices en Japón.
Quiero imaginar que vivieron muchas aventuras, aventuras emocionantes y bonitas, aunque en diferentes vidas.
Que estuvieron tranquilos, sin necesidad de cargar con un arma para sobrevivir, sin la necesidad de ocultarse y huir.
Que se diviertan.
Que tengan amigos (posiblemente los mismos).
Que rían en compañía del otro porqué, Dios, se ven tan bien juntos.
Y, finalizado el día, recuerden siempre cuanto se quieren.
Por qué: ‘’MY SOUL WILL ALWAYS BE WITH YOU’’




















