Así será el restaurante del futuro
En tendencias en restaurantes parece difícil estar al día. Cambiamos la clásica tasca de barra de esta y sillas de madera por locales llenos de muebles de diseño y vinilos en las paredes. Ahora, sin embargo, volvemos al modelo ‘tasca’ en versión actualizada. ¡No hay quién se aclare! Interiorismos aparte, los gurús de la hostelería llevan varios años pronosticando cómo creen ellos que será el restaurante del futuro. Hemos recogido las tendencias apuntadas en mayor número de ocasiones y son estas:
(Foto: Sublimotion)
Realidad aumentada. Códigos QR en la carta que nos contarán dónde fue capturado el salmón que nos vamos a comer o cuántas calorías tiene el plato de pasta que hemos pedido. Se trata de aprovechar las nuevas tecnologías para ofrecer un extra de información que va más allá de lo que nos pueda contar el camarero.
Entretenimiento en la mesa. Ya se han visto, pero la cosa irá a más: desde chefs diminutos que campan a sus anchas por la mesa para hacernos más amena la espera hasta todo tipo de juegos y entretenimiento accesible vía táctil mientras decidimos que vino vamos a tomar. Como si fuera el centro de ocio de los aviones, pero en cualquier restaurante.
¿Dónde está el chef? Aunque ya hay muchos restaurantes en las que la figura del cocinero está desdibujada y se calientan los platos, previamente cocinados, en microondas antes de servirlo, hablamos de la entrada en escena de máquinas. Será complicado felicitar al cocinero porque quizá nuestro risotto haya sido elaborado por un robot. Y, ojo, porque quizá los camareros corran la misma suerte...
(Foto: Flickr)
Neurogastronomía. Sublimotion de Paco Roncero, situado en Ibiza, es conocido por ser el restaurante más caro del mundo. También por ser de los primeros en explorar terrenos de las sensaciones que buscan complementar los sabores de los platos con proyecciones en paredes y mesa, músicas o todo tipo de estímulos. En el futuro, según los profetas de la gastronomía, esto no hará más que ir a más.
Sin barreras entre el chef y el comensal. La distinción clásica entre cocina y sala está comenzando a resquebrajarse. Cada vez hay menos tabiques separadores en restaurantes. El chef sale de su zona de actuación para cocinar al lado de clientes que, en lugar de sentarse en una mesa, van pasando por distintas zonas: el aperitivo en la barra, el primer plato en la bodega, el postre, en la terraza... En los restaurantes del futuro, cocinero y cliente cenarán juntos, prácticamente.
Hecho en el restaurante. Cada vez es más sencillo conseguir casi cualquier ingrediente de todo el mundo pero el cliente demanda que también se le ofrezcan productos locales. O incluso hechos en el propio restaurante. En el futuro, además de su propio huerto, los restaurantes tendrán que elaborar pan, tener ganado o elaborar sus destilados. Todo ello está siendo pedido ya por los clientes y es una tendencia al alza.
(Foto: Flickr)
Reparto con drones. El futuro del ‘delivery’ pasa por el uso de drones. Aunque ya se han hecho experiencias piloto, todo indica que, en unos años, será un amable aparato robótico el que nos traiga la pizza a domicilio.
Sin dinero... ni tarjeta. En el restaurante del futuro no habrá que pedir la cuenta. Todo hace pensar que se pagará vía móvil, sin interacción con el camarero, o incluso de otras maneras más discretas. Lo que sí parece es que el dinero en metálico o la tarjeta parecen destinados a pasar a la historia.











