odio
Me enseñaste a odiarte.
Deseo verte arder, y que te consuman las llamas de tu mismísimo infierno.
Me enseñaste a querer no depender de nadie, ni de nada.
Me enseñaste a que no todo lo que reluce es de valor, y que el valor de una persona no se mide por lo que opine la otra.
Me enseñaste a odiarte, porque vos mismo te odias.
Nunca te quisiste, a mi tampoco, solo mi brillo.
Querias arrebatarme lo que adquirí de manera innata.
No se roba con lo que se nace, y no se adquiere lo que nunca fue de uno.
Natalia grhol














