Amarse a uno mismo no significa obligarse a aceptar todo sin cambiar nada. También puede incluir tomar decisiones para sentirse más cómodo en su propio cuerpo. La clave está en desde dónde nace la decisión:
* Si nace de “no soy suficiente si no cambio esto”, puede haber un tema más profundo.
* Si nace de “quiero sentirme mejor conmigo y esto me ayudaría”, puede ser una elección válida.
Aceptar tus “defectos” y querer mejorar algo no son ideas opuestas. Puedes aceptar quién eres y aun así decidir ajustar algo, igual que alguien que hace ejercicio, cambia su estilo o se cuida la piel.













