— Karma Akabane… ¿tú no eres de Kunugigaoka, verdad? — Si fuera de las clases A a la D lo sabría por el trato que mostraban ellos hacia los de la clase E.
-Mucho gusto, Akabane-san. Y no, la verdad es que no he escuchado de ese lugar...- Lo miró con curiosidad, casi ansioso por indagar más acerca de lo que le estaba hablando.










