Siento que la vida me contiene en una caja de cristal; se muestra bella, fascinante, llena de secretos por descubrir, pero no puedo acceder a ella porque estoy atrapado, sofocado, limitado. Apenas puedo estirar los brazos para tocar ese cristal, veo como todo pasa pero no lo alcanzo, está tan cerca pero a la vez inalcanzable; cada vez me cuesta más respirar, siento que de a poco me apago, me extingo dentro del cristal, como si estuviera condenado a ver la vida, observarla al detalle, pero no a vivirla, porque a pesar de estar dentro de ella no puedo alcanzarla, ni siquiera tocarla, hay un cristal que me separa.

















