La estrella sigue bailando, el amor sigue bailando.
El sol dejó algunos cabellos suyos atravesados en nuestro amor,
enredados entre un amor atorado en la garganta por culpa del miedo,
y unos pasos de baile
dados al compás de la ola de un amor que aún nos ahoga los ojos,
y ahora que las cenizas siguen quemando,
ahora que solo se escucha el eco de una despedida que no hubo,
ahora,
este amor
sigue brillando
incluso en un cielo donde ya no lates.
¿Escuchas eso? ¿Escuchas mis latidos?
Siempre lateré nuestra pieza,
mi amor.
-Falcón











