¿Qué te pasa, maldita gallina?. ¡LEI QUE ESTABAS RECLAMANDO ALGO!. - Le lanza el regalo de San Calcetin directo en el rostro, un parche de cuero labrado que tenía grabada la letra F bordada en color dorado -. Toma, 'mejor amigo'. ¡Feliz día!
¡Keegan lo ha notado! Es una gallina que podría morir muy feliz justo en este momento, ¿saben? Si la felicidad desbordaba cada poro de su piel y se le notaba a miles de leguas desde la distancia.
— ¡Feliz San Valentín para ti también, Kee!— Antes de que esa calavera andante se pueda escapar, extendió sus brazos hacia él y lo atrapó en un abrazo. Déjenlo ser, este día lo pone exageradamente meloso y cursi.












