Hoy te escribo a vos, porque algo me dice que hoy te tendría que conocer, ver tus ojos, tu cara y enamorarme de vos, de un regalo de vida, de la vida, que da vida.
Siento que si te hubiera conocido, el vacío que hoy siento, estaría lleno, siento que si te hubiera conocido estaría plena y no me importaría lo que digan los demás. Siento que si te tuviera conmigo no me faltaría nada, que lo económico se hubiera arreglado, que te podía dar amor.
Siento que si te tuviera conmigo, abandonar mis sueños no importaría porque vos serias un sueño hecho persona.
Siento que si estuvieras conmigo No sentiría ningún tipo de culpa, que no tendría miedo en decirte que sos mi hijo que nada importa, que te cuidaría para que nadie ni nada te lastime, que te llevaría de besos siempre que vuelva de trabajar, que me darías el impulso para seguir más allá del cansancio, que con solo verte se me llene el alma.
Siento que si te tuviera conmigo no me importaría ser dos personas, que hubiera sido capaz de amarte como mama y papa.
Siento un vacío enorme desde que pasó lo que pasó.
Siento que no pude dejarme enamorar por vos cuando te vi en en la ecografia y sentí tus latidos. En realidad siempre lo negué, pero tus latidos me persiguen hoy en día. Que cada mareo, náusea era porque te tenía conmigo y eras mío solo mío.
Pero no pude, fui y soy cobarde, no fui capaz de amar a lo único que me pidió que lo ame.
No fui capaz de cuidarme y cuidarte a vos que eras súper chiquito.
Hoy, me persiguen tus latidos y el verte chiquito sin vida, el llanto que tuve después de que te no tuve más, el llanto que tuve cuando me enteré que si estabas, el llanto que tuve en todos estos meses.
Perdón por no haber podido ser la mama que necesitabas.
Perdón por no darme cuenta que yo también te necesitaba.
Perdón por no reconocer que te amaba.
Perdón por no aceptarte.
Perdón por no madurar y elegir una vida de vacío antes que una vida plena con vos.
Perdón por elegir el camino más fácil.
Perdón por haber sido egoísta.
Perdón por ser una cobarde que nunca pudo aceptarse como madre.
Nunca me va a alcanzar la vida para pedirte perdón, yo me morí con vos.
Sé que me estás cuidando desde donde estás como yo no pude hacerlo. Sos mi impulso a seguir viviendo aún muerta. Con vos se fue mi alma y mi alegría. Con vos se me fue todo.
Ojalá algún día puedas y pueda perdonarme por no haber sido tu mamá.