Affectus y Affectio
Pensar en resistir las políticas de la tristeza nos sugiere casi automáticamente imaginar su contrario, esto es, políticas que aumenten nuestra potencia de hacer. * Escriben Gilles Deleuze y Claire Parnet (1977): «La tristeza, los afectos (o pasiones) tristes son todos aquellos que disminuyen nuestra potencia de obrar. Y los poderes establecidos necesitan de ellos para convertirnos en sus esclavos. El tirano, el cura, el ladrón de almas necesitan persuadirnos de que la vida es dura y pesada. Los poderes tienen más necesidad de angustiarnos que de reprimirnos o, como dice Virilio, “de administrar y de organizar nuestros pequeños terrores íntimos. […] No es fácil ser un hombre (o una mujer) libre: huir de la peste”, organizar los encuentros, aumentar la capacidad de actuación, afectarse de alegría, multiplicar los afectos que expresan o desarrollan un máximo de afirmación». https://eltopo.org/resistir-las-pasiones-tristes-como-practica-politica/ En Realismo capitalista, Mark Fisher (2008) afirmaba algo parecido en el contexto del neoliberalismo de la primera década de siglo: «[…] es como una atmósfera omnipresente, que condiciona no solo la producción cultural sino también la regulación del trabajo y la educación, y actúa como una especie de barrera invisible que constriñe el pensamiento y la acción».
La tristeza no solo es un estado emocional, sino una estrategia política que busca domesticar la energía colectiva, convirtiéndonos en engranajes pasivos de un sistema que se alimenta de nuestra resignación. Resistir las políticas de la tristeza no es solo un gesto individual, sino un acto colectivo. Se trata, en última instancia, de cambiar la pregunta: en lugar de pensar en cómo sobrevivir dentro de este sistema, preguntarnos cómo desbordarlo con nuevas formas de vida.
Leonor Silvestri lo desarrolla de manera muy accesible en el video compartido. También hay otros recorridos, como los del siguiente blog: "En el caso de un mal encuentro, toda mi fuerza de existir (vis existendi) está concretada, tiende hacia la siguiente meta: investir el trazo del cuerpo que me afecta para rechazar el efecto de ese cuerpo, si bien mi potencia de actuar está tanto más disminuida. (…) Ustedes recordarán que una idea-afección es la idea de una mezcla, es decir la idea de un efecto de un cuerpo sobre el mío. Una idea-noción no concierne al efecto de otro cuerpo sobre el mío, es una idea que concierne y que tiene por objeto la conveniencia y la disconveniencia de las relaciones características entre los dos cuerpos. Si hay una idea tal -uno no sabe todavía si la haya, pero siempre se puede definir algo con la libertad de concluir que eso no puede existir-, se le llamará una definición nominal. Yo diría que la definición nominal de noción es que es una idea que, en lugar de representar el efecto de un cuerpo sobre otro, es decir la mezcla de dos cuerpos, representa la conveniencia o la disconveniencia interna de las relaciones características de los dos cuerpos. Ejemplo: si conozco suficiente sobre la relación característica del cuerpo llamado arsénico y sobre la relación característica del cuerpo humano, podría formar una noción de eso en lo que esas dos relaciones disconvienen al punto que el arsénico, bajo su relación característica, destruye la relación característica de mi cuerpo. Soy envenenado, muero. (…) En la tristeza, estamos perdidos. Por eso los poderes tienen necesidad de que los sujetos sean tristes. La angustia nunca ha sido un juego de cultura, de inteligencia o de vivacidad. Cuando usted tiene un afecto triste, es que un cuerpo actúa sobre el suyo, un alma actúa sobre la suya en condiciones tales y bajo una relación que no conviene con la suya. Desde entonces, nada en la tristeza puede inducirlo a formar la noción común, es decir la idea de algo común entre dos cuerpos y dos almas. Lo que Spinoza nos dice está pleno de sabiduría. Por eso pensar en la muerte es la cosa más inmunda. Él se opone a toda la tradición filosófica que es una meditación sobre la muerte. Su fórmula es que la filosofía es una meditación de vida y no de muerte. Evidentemente, porque la muerte es siempre un mal encuentro. Otro caso. Usted ha sido afectado de alegría. Su potencia de actuar está aumentada, eso no quiere decir que usted la posea, pero el hecho de que usted haya sido afectado de alegría significa e indica que el cuerpo o el alma que lo afecta así, lo afecta bajo una relación que se combina con la suya y que se compone con la suya, y eso va de la formula del amor a la formula alimenticia. En un afecto de alegría entonces, el cuerpo que lo afecta está indicado como componiendo su relación con el suyo y no su relación descomponiendo la suya. Desde entonces, algo les induce a formar la noción de lo que es común al cuerpo que lo afecta y al suyo, al alma que lo afecta y a la suya. En ese sentido la alegría vuelve inteligente. Sentimos que es un asunto raro porque, método geométrico o no, todo concuerda, él puede demostrarlo, pero hay un llamado evidente a una especie de experiencia vivida. Hay un llamado evidente a una manera de percibir y también a una manera de vivir". ▬▬ι═══════ح blog de Fernando Reberendo:
https://deleuzefilosofia.blogspot.com/2007/06/gilles-deleuze-curso-de-los-martes.html















