Despreciable el como los perros siguen leales al mal amo. Vivimos bajo un régimen tiránico de escala global. Donde esta bien matar, robar, traicionar y dejar morir a cambio del insípido poder mundano.
Se mata de hambre, se mata con balas, se mata con enfermedades, se mata con consumismo, con bombas, con televisión, con escuela, con familia, con drogas, con amistades, se mata con trabajo, se mata con ignorancia y se mata ignorando.
La libertad, la esperanza y la humanidad son inherentes cualidades no solo del hombre, sino del universo entero. Nuestra sociedad esta infestada de fanáticos a la t.v., a las drogas, al consumismo, a la religión. Pobres de espíritu vagan por el lúgubre túnel de sus existencias en busca de la redentora luz de la muerte, como polillas, que erráticas se liberan de la atadura material cuando el sol se les va.
Como criaturas de la noche, ya acostumbradas a las tinieblas, les es imposible ver la verdad. Necesitan quién los guíe a través del enceguecedor páramo del día.
Así son nuestros hombres y mujeres. Así es la humanidad que nis tocó. Esta es la humanidad de nuestros padres, la humanidad que no existe.
O eso nos quieren hacer cree, porque pasa y sucede que caemos en una contradicción, si la humanidad es cualidad in del hombre cómo es entonces que nos la han arrebatado, lo que pasa entonces es que no existen ya más los hombres.
Somos consumidores, menos que perros, menos que esclavos, ya ni siquiera se anhela la libertad.
Haga hombres quien quiera hacer pueblos decía el elocuente Martí. Tiene razón, porque ya no hay no hombres, ni pueblos.
Somos la voluntad de los herederos de los ladrones que nos arrebataron el sol en los tiempos de la caída de Roma.
Nos dieron oscuridad y renacimos!
Nos dieron esclavitud y nos liberamos!
Hoy nos dan guerra, nos dan doctrina y nos dan crimen impune. Adelante heroica legión de hombres, luchad y combatid, no permitáis que del universo se apodere el odio, la ignorancia y la maldad! No podemos permitirlo! Trabajaremos por la patria y la humanidad! Hombres justos de todos los tiempos, vosotros sois mi iglesia. Es cuanto queridos hermanos.