Una Valkiria con corazón de girasol
El poeta maldito había pasado por mucho y sus manos ya cada vez eran más azul tinta de tal manera que como maldición esa mancha azul tinta le llegaba hasta sus muñecas, el no le tenía miedo a esa mancha pero si a qué algún día sus brazos fueran totalmente azules y no pasará nada, ése día había estado rodeado de demasiada gente, más de la de su gusto, como si nada caminaba y está vez no planeaba nada pero había algo que cambió de ritmo su corazón y vio a alguien que generó algo diferente en el, algo que le dijo: solo ve.
En ese instante después de hablar con quién cambio sus ritmo se despidió y como pequeñas luciérnagas la punta de sus dedos azul oscuro parpadeo un luz demasiada amarilla y el lo noto así que busco la manera de volverle a hablar a esa muchacha que dió un poco de luz que lo así querer crear más y no solo lo necesario.
Pasaron semanas y se dió cuenta que con cada sentimiento ella le hacía sentir sus manos brillaban de un lindo amarillo girasol, el quién siempre tenía con en control estaba aprendiendo a solo confiar a querer más de eso sincero, que tanto lo hacía brillar y exclamó: no me importaría ser consumido por esta luz que me haces sentir.
Y así el poeta se dió la posibilidad querer lo todo, las cosas se dieron y el beso a tan hermosa Valkiria que lo convirtió en un poeta maldito de manos brillantes, algunos dicen que la Valkiria y el Poeta aún caminan tomados de la mano compartiendo ese brillo que ya casi consume a ese chico tan maldito.
















