🗡Luces resplandecen a través de los ventanales de imponentes arquitecturas, la naturaleza oscura reclama los lugares olvidados y la metrópolis parece rugir cada noche con más fuerza. ¿Has decidido en donde esperarás el final de los tiempos? La multitud de figuras en las sombras te guían hacia el Palacio Imperial, tierra prometida en donde el Príncipe de la Camarilla se complace en recibirte. A pesar de tu extraño parecido a WIN METAWIN y ser parte de los TREMERE, eres más que bienvenido a la ciudad LICHT TANSANEE. Si las consecuencias no quieres pagar, deberás respetar cada una de las tradiciones y cuidar siempre tu espalda...
ALCOTT, la administración de Tierra de Nod se alegra de darte la bienvenida. A partir de este momento cuentas con 24 horas para realizar el envío de la cuenta de tu personaje. Cualquier consulta estamos a tu disposición. ¡Muchas gracias!
OOC
Nombre / Pseudónimo: Alcott.
Pronombres: Ella/suya.
Edad: 21+
Zona horaria / País: GMT-3.
Triggers: Violencia de género, abuso sexual, pedofilia, parafilias.
¿Estás de acuerdo que tu personaje continúe siendo utilizado por la administración como PNJ en caso de unfollow? — Sí.
IC
Nombre: Licht Tansanee.
Faceclaim: Win Metawin.
Pronombres: Él/suyo.
Nacionalidad: Tailandesa.
Fecha de nacimiento: 16 de febrero de 1910.
Año en el que se convirtió en vampiro: 1935.
Generación asignada: Generación 12.
Clan y secta: Clan Tremere, Secta La Camarilla, cupo 7a.
Detallar el nivel que posee en cada disciplina: Traumaturgia (Senda del Movimiento mental), nivel 2. Auspex, nivel 1. Dominación, nivel 1.
Personalidad.
(+) Optimista. Entusiasta. Racional. Un hombre con sed de conocimiento que se sumerge en los temas que captan su curiosidad, estudiándolos y hablando de ellos con pasión.
(-) Frívolo. Egocéntrico. Desordenado. Tiene una tendencia a evadirse de los problemas y la realidad y a centrarse solo en lo que le interesa, lo que a veces crea distancia con terceros. Carece de inteligencia emocional.
¿Quiénes eran antes de ser vampiros y qué mantienen de su antigua vida?
Tansanee Siri crece en una pequeña comunidad agricultora y ganadera de Tailandia, rodeado de casitas humildes y pequeñas. Su padre, un hombre viudo adorado por todos los pueblerinos, pasa vergüenza debido al nulo interés que su hijo muestra por las costumbres del pueblo, renegando de la pala y el rastrillo para encerrarse a leer libros y perderse en el bosque a estudiar plantas y bichos. ’ Nuestra gente necesita hombres que trabajen ’, solía decirle todas las noches en la cena, insatisfecho y mal humorado, ’ que siembren y cosechen, que se ocupen de las bestias. No que estén ahí perdiendo el tiempo en casa’. El niño, sin embargo, no escucha los regaños, y poco a poco se vuelve un caso perdido. Un bicho raro para el pueblo, que comienza a aislarlo y verlo con ojos juzgones.
Kasem Siri era un hombre conformista, y él, por el contrario, quería mucho más de lo que tenía. Deseaba saber más, descubrir más, ir mucho más allá. Más, más, más. ¿No era un desperdicio dejarse engullir por la rutina? Conocer a Henry Stein hace que su curiosidad pronto se convierta en una necesidad de erudición que le impulsa a dejar esa vida mundana, a cambiar cánticos y tradiciones por la lógica y la ciencia. A olvidar los campos de cultivos y soñar con universidades y bibliotecas.
Henry —El Dr. Stein— un médico y científico que se asienta en el pueblo para investigar la eficacia de algunas plantas en el tratamiento de enfermedades degenerativas, le enseña de medicina y farmacología, le habla de sus proyectos e inventos y como busca comenzar una investigación exhaustiva para dar con el secreto para extender la esperanza de vida. El secreto de la eternidad, como le dijo él una tarde. Le habla de sus teorías y le llena la cabeza de todas esas cosas que su padre desaprueba, lo insta a aprender y volverse un erudito en lugar de conformarse. Le plantea posibilidades, planes para avanzar mucho más allá de las limitaciones del cuerpo corriente, de alcanzar una materia y genética abismalmente distinta. ¡Incluso alcanzar la inmortalidad era posible! El planteamiento hace clic en su cabeza y le fascina, y de ese modo, enciende una pasión indómita en él. De un momento a otros, los días flojos en su casa se convierten en días donde se la pasa horas y horas en la casa del doctor, aprendiendo y soñando despierto.
No le sorprende que su padre le deje irse sin más cuando Stein lo invita a estudiar en Alemania para volverse su estudiante y ayudarle con su tesis. Cansado y enfermo, decide que su lugar nunca estuvo allí con ellos. El pueblo queda atrás y lo último que llega a saber Licht, el nuevo nombre que adopta para sí mismo, es que una epidemia les azota y varios de los pueblerinos mueren por causa de esta. Era entendible, piensa cuando se entera de la noticia. Nunca se abrieron ni quisieron adaptarse a la modernidad, siempre se apegaron a sus costumbres y rutinas. Ni siquiera la medicina más actual era suficiente para ellos.
Licht estudia diferentes materias en Alemania, ayuda a Stein en sus proyectos y se va con él a Inglaterra a mediados de los años veinte. Publican investigaciones y artículos en revistas, conocen a otros cientistas, van a charlas, simposios y seminarios y se impregna de todas las disciplinas que le interesan. Se separa de su mentor a los veintiún años para comenzar a desarrollar sus propias ideas, a planificar, inventar, construir e investigar, haciendo su propio camino. Anhela acercarse más y más a la probabilidad de ese algo que soñó desde que estaba retenido en el pueblo; a la idea de la inmortalidad, al triunfo del hombre por sobre la enfermedad, e incluso la muerte. Todo lo que estudia lo obsesiona, y trabaja sin descanso en eso, intenta indagar e introducirse en terrenos desconocidos para cuestionar cosas que la gente común no cuestionaba. En el proceso, llega a considerar métodos para nada convencionales e incluso poco éticos.
Es de esa forma, sin embargo, que choca contra una pared que no había anticipado en su camino. Plantear su tesis “absurda” lo lleva a ser señalado y ridiculizado, visto casi como un demente. Encerrado en su estudio, Licht insiste con buscar el secreto de la eternidad, deseando encontrar la manera correcta de que las capacidades humanas se superen a sí mismas y que la línea evolutiva de un paso nueva hacia adelante. Ingenuo y ajeno a su alrededor, compañeros del seminario le tienden una trampa y se aprovechan de esto para robar parte de su trabajo que sí es concluyente, exitoso y valorado, y así, todos sus años de esfuerzo se terminan yendo cuesta abajo.
Licht Tansanee (Licht Stein en ese tiempo), el respetado médico e investigador, es tratado como un loco, y sin el respaldo de su mentor, que fallece víctima de la neumonía dos años antes de su desastre, se queda solo y sin credibilidad alguna. Acaba encerrado en un sanatorio mental donde le aseguran que le ayudaran a recuperarse, pero pasa sus días mirando una pared blanca mientras corren los meses y todo se vuelve aburrido y poco estimulante. Sin gracia. El mundo se derrumba con los aires de la guerra y el conflicto, y así es como pierde el interés de seguir adelante. La humanidad ni siquiera se valoraba a sí misma.
Es víctima de una rutina de nuevo, y no hay nada que desprecie más. Se siente de regreso en su pueblo natal, solo e incomprendido.
Pero no todo está perdido.
Una visita en particular se convierte en su salida para esa monotonía que amenazaba con orillarlo a la perdición misma, y de ese modo, Licht encuentra con una segunda vida —Literalmente hablando. Cuando descubre que sus conjeturas tienen perfecto sentido, se alegra y celebra, embebido en su propia locura y satisfacción, alimentando su ego. Y después, cuando se vuelve parte de su propia teoría y es libre de seguir descubriendo cosas por el resto de sus días, se da cuenta de lo que es estar bendecido.
Había alcanzado la eternidad de una forma muy distinta a la que aseguraba la gente del pueblo, que hablaba de reencarnación y renacimiento, de acumular una vida tras otra. No había necesidad de abandonar sus recuerdos y su identidad cuando podía conservarlo todo de esta manera, incluido su cuerpo.
¿No era mejor seguir siendo tú mismo?
A los veinticinco años de edad, enfermo de tuberculosis y agonizando en una habitación tan blanca como todo lo que odia, Licht Tansanee muere junto con su apatía y decepción y regresa una vez más al mundo aferrándose a un nuevo tipo de esperanza.
¿Qué sabe sobre quien los convirtió en vampiros?
Daniel Sato visita cierto asilo para enfermos mentales una fría tarde de domingo. Con la influencia que tiene, ha conseguido que sus conexiones con los médicos le permita disponer de los internos como una excelente fuente de vitae; a fin de cuentas, es gente que ha sido abandonada a su suerte y que nadie extraña o recuerda. Pasa su semana en el sitio, conoce y seduce a los pacientes, y allí es que se topa con uno que despierta su curiosidad: un muchacho moribundo que se dice tenía mucho potencial y acabó enloqueciendo de tanto trabajar, obsesionándose con historias absurdas. Ahora estaba al borde de la muerte, irónicamente consumido por una enfermedad sin cura alguna.
Bastó oírle un momento para descubrir que, de hecho, el potencial todavía seguía presente. Lo suficiente para que captase su interés y finalmente decidiese romper su monótona existencia con una pregunta sumamente simple (pero mortal):
“¿Te gustaría comprobar que tu teoría siempre fue cierta?”
Licht no lo pensó dos veces antes de aceptar. Aquello se sentía como una apuesta en la que ya no tenía mucho más que perder (salvo a sí mismo, talvez). De todos modos, moriría pronto.
El vástago lo abrazó y le demostró que todo lo que siempre persiguió era real. Le dejó alcanzar aquello que buscó incansablemente, y de ese modo, lo llevó consigo y los suyos.
El sire desapareció de su lado poco tiempo después de viajar a Tokio, y hasta el momento, no guarda contacto con él. Le acompañó por un rato, lo integró dentro de su nuevo mundo y después lo dejó a su suerte. Licht tenía claro qué era lo que debía seguir haciendo de aquí en más.
Curiosidades.
-Gusta de usar unos anteojos sin aumento cuando está en su modo de “genio”. Fueron un obsequio de su primer mentor, el Dr. Stein, antes de que este falleciera y la única pertenencia que le permitieron conservar en el sanatorio.
-Su obsesión más relevante es el tiempo de la Gehena y lo relacionado a El Fin. Siempre afirma que no puede esperar el día a que llegue para verlo con sus propios ojos. Sería capaz de hablar horas y horas al respecto y lo que espera o se imagina que ocurrirá; Mientras la paranoia colectiva invade al resto de los suyos, Licht ve ese futuro con ojos entusiastas. Así mismo, quiere saber más sobre Caín y los orígenes. Es habitual verle hablando a otres vástagos para que participen en alguno de sus cuestionables estudios. Al fin y al cabo, la evolución nunca termina (y está seguro que eso incluye esta nueva existencia inmortal).
-Si bien se llama así mismo un investigador, ahora prefiere ser considerado más como un alquimista, y ha abierto su mente a ciencias más metafísicas. Se desempeña en el área de la neurología y como médico forense, pero su área de conocimiento va mucho más allá. Tiene su estudio y laboratorio personal.









