I’m never expecting good things to happen, but the only thing that keeps my feet on solid ground, is my hope.

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I’m never expecting good things to happen, but the only thing that keeps my feet on solid ground, is my hope.
Sueños ajenos.
No porque los sueños de los demás sean distintos a los nuestros significa que están mal, son malos o erróneos. Hay sueños que no entendemos, porque a veces ni siquiera entendemos, mucho menos podemos justificar los nuestros y las propias aspiraciones, que, para nosotros, de manera aparente son perfectas y superiores a cualquiera, porque eso son; nuestras.
Es bueno ser celoso con lo que es de uno; lo que uno quiere, y no dejar que nadie nos lo quite, me refiero a lo que soñamos y anhelamos y esto no significa no escuchar a los demás en su afán de hacernos “razonar” y entender, por qué nuestros sueños son erróneos por ser distintos a los de ellos.
No todos tenemos la fortuna de ser brillantes y excelsos en lo que hacemos, pero si tenemos la fortuna de tener los pies bien plantados sobre la tierra, qué igual no nos hace mejores o peores, pero es una carencia universal latente.
Tenemos que entender algo simple, básico e incorruptible: NO SOMOS IGUALES. No siempre es bonito, aparentemente, no siempre “está bien”, pero una vez más volvemos a la subjetividad del bien y el mal.
Muchas veces mis sueños básicos y en su mayoría alcanzables, se han visto tropezados por quienes se supone deberían empoderarme a lograrlos y llegar a ellos, pero claro, son sueños ajenos, ¿por qué habrían de apoyarlos? Y no los culpo, uno le teme a lo que no conoce, y en gran medida un sueño es algo que todavía no se conoce del todo...
La verdad es que considero que nos hace falta fantasear un poco y no andar destruyendo castillos en el aire ajenos sólo porque nosotros no nos damos la oportunidad de crearnos unos cuantos, y quién sabe y lograrlos. Yo en lo personal no me considero partidaria de andar diciéndole a la gente que es lo que mas quiero y deseo, pero tampoco me gusta decirle a la gente si está bien o está mal, sus razones tendrán... A mi me gustaría que nunca me cuestionaran los míos y solo los apoyaran, yo sabré porqué lo quiero y lo deseo, no necesito saber el por qué, sólo sé que lo quiero, suficiente es con tener algo mínimo que nos motive a no cruzarnos de brazos.
Si pudiera regalarles un consejo, sería este: Engrandezcan los sueños de quienes se atreven a tenerlos. Que no se les olvide que nada es imposible, aunque sean absurdos, mediocres y banales sueños, dejen de empeñarse en destruir lo ajeno y atrévanse mejor a construir los suyos, llegar a ellos, nada nos cuesta hacerlo, más nos tardamos en destruirle el sueño “guajiro” a alguien que en decirle, “animo, éxito, a darle”.
Empoderen soñadores, todo lo bueno empiezan con cosas tan pequeña como eso; un sueño.
Plegaria.
¿Cuantas plegarias me habrá de costar la ausencia de algo inexistente, pero creciente dentro de mi alma? Aunque no sanes, no te desangras, aunque llores e implores, de nada te salvas. Aunque ruegues y supliques, todo se vuelve eventualmente inherente, la angustia y el dolor ni siquiera pagan cuota de habitarnos y estorbarnos para un mejor porvenir.
Estamos rotos, deshechos, irremediablemente, somos irreparables cual cadenas oxidadas en las lluvias de agosto y los arboles en llamas todas las primaveras, no tenemos solución ante un presente envolvente.
Rogándole a oídos sordos que apacigüen el clamor dentro de tanta exasperación, caigo de rodillas, rendida ante los miedos que un día llegaron, ellos son los únicos que no me han abandonado ni cuando se mete el sol, mucho menos cuando sale la luna. Mis latidos aumentan, disminuyen, vienen, van como las olas del mar y los causes de los ríos que huyen de las presas.
Siendo presa de algo tan efímero como el amor, termino presa entre lineas con poca elocuencia y ahogada en lagrimas sin motivo ni razón; tal cual, mi vida son, sin rumbo ni destino fijo, sin razón de ser, sin pies para andar, ni cabeza para pensar.
Después de vivir, dime tu, ¿qué otra maldición nos puede ser peor? Si cuando entregamos lo único bueno y bondadoso de nuestro latente ser, lo único que recibimos a cambio fueron migajas ruines de quién no conoció la vida concebida por amor, sino por el dolor de una sangre corriente dentro de la materia inmanente al hueso.
Si la carne no nos arde, que nos consuma el fuego de este odio mal encausado, y si nadie lo ha provocado, que nuestra alma se diluya entre un corazón sosegado por la desesperanza, esa que viene de lo profundo del alma, esa misma alma que se nos escapó entre vesania y vejaciones del ser.
El arte de amarte.
"La vida se nos va en un montón de "hueas" sin sentido, pero el sentido de estas pareciera que está tan indefinido que la vida misma carece del mismo. Se me partió el corazón tantas veces que lo despilfarré entre pasillos, cuadros y retratos. "El arte será caro, pero no me dejará vacía el alma" me repetía a mi misma casa piso que caminaba tomada de la mano de mi cámara. Siendo tan jóvenes nos hemos drenado por tanto tan en vano, pero está bien aunque esté lejos de estar bonito, para cuando lleguemos a los treinta, mi esperanza es que lleguemos bien curtidos en temas del amor, aunque para eso supongo que nunca existirá margen de error. Y así como ese día recorría laberintos de arte sin explicación, recorrer tus mentiras en búsqueda de amor, se volvió adicción, diversión, una plena devoción, cual Van Gogh al arte y mi alma a amarte."
No me voy, me llevan.
Te escribo esto y no porque realmente quiera hacerlo sino porque siento que tengo que. Todavía me acuerdo de tantas cosas tan bonitas que jamás creí le volvería a decir a nadie. Las ganas que sentía de poder compartir lo que quería con alguien, alguien que también me decía sentía lo mismo. Entiendo que la distancia nos dé en la madre, entiendo las ocupaciones de la vida y lo rápido que pasa el tiempo. Pero así es esto y no está en mis manos. Ya no quiero sentirme triste todo el tiempo por querer algo pero no poder tenerlo, porque el amor, eso tan bonito que no dudo ni un instante en sentir por ti, sin darme cuenta puede convertirse en un capricho. ¿Quiero eso? Nunca. Yo ya he sido el capricho de muchos y otros tantos y jamás quisiera que nadie fuera el mio. No me estoy yendo porque así como me prometiste que siempre estarías para mí, yo también lo estaré para ti. Aprendí a serle incondicional a las personas y a ti te juro, siempre lo seré contigo. No te estoy diciendo que ya no te quiero porque desde la ultima vez que nos vimos y desde el último beso, no he dejado de hacerlo y claramente quiero seguir haciéndolo de aquí a que mi cuerpo y mis huesos no puedan más. Sin embargo, mi amor es tan grande que resulta inoportuno. Mi amor por ti es tanto que ya no me pesa pasar las noches en vela ideando que será de mi vida el día que por fin te tenga. No se que pase contigo porque tampoco sé que pase conmigo, pero tampoco me parece hacer de algo sano algo tan insano. Quisiera ser más fuerte y poder decirte que todo va a estar bien, pero mi naturaleza es fatalista y me carcome la inquietud de tanta incertidumbre. Siempre cuanto pueda darte de mi lo tendrás. Aunque mi instinto y mi mente se nieguen a dártelo lo tendrás. Te quiero de la misma manera que un día aprendí a quererme, porque me quisiste cuando ni yo misma me quería. Siempre se feliz, eso significa el mundo para mí.
En cosas del "amor" como todos lo conocen, soy la peor. En cosas del amor que conozco yo, podría dar un consejo, que quizá no será el mejor, pero tampoco el peor; jamás se limiten a querer y sentir algo por alguien sólo por el qué dirán. Si uno no gobierna el mundo y lo que pasa en el, mucho menos gobierna razones del corazón.
HAPPYMESS.
Lejos.
Ya está contestada la pregunta que te hice antes de irme. "¿Qué será de mi sin ti, qué voy a hacer los días que no te tenga?" Ya se qué es de mi, pero no sé qué deba hacer.
Sin esta dependencia mi vida no seria la misma y no me quejo, y no la odio y no me molesta, esta es la única cosa que me mantiene firme en quererte, porque pese al contratiempo y las circunstancias en las que estamos inmersos, afirmo con certeza que aunque el tiempo no cura nada ni arregla nada, por los menos nos hará saber qué tenemos qué hacer y cómo proceder.
No me siento mal sin ti, pero me vendría bien tenerte por aquí, siempre o de repente, pero tenerte.
Demencia.
A veces el amor más irracional es el que termina por matar. Yo jamás pensaría que alguien que te dice "te amo" después de haber compartido tanto te dejaría abajo. Jamás pensaría que alguien que día y noche te pedía a gritos que te quedaras fuera capaz de hacerte daño. Pero así pasa. Nunca sabes con cuántos demonios carga alguien hasta que va liberando uno por uno, uno tras otro. Querer con el corazón se ha vuelto un lujo y no enloquecer un campal. No es la violencia ni la tristeza. Es la demencia y la impotencia. No es la mentira ni tu sonrisa, es la vida misma y sus travesías. A carencia de mi bienes, sobrados tus males. A petición de mis males, siempre decidía quedarme hasta tarde. Se volvió demencial a gran escala. Rápido pasaban las horas pero más rápido aumentaba la locura. A veces parecían esfumarse los miedos pero en realidad eran todos los sueños que de la noche a la mañana dejamos ir, desistir es de sabios, retractarse inhumano. No culpo a los patrones, pero si al amor; eso que un día sentimos a nivel vivencial y ahora nos tiene enfermos de manera demencial.