Este pueblo permaneció entre los años 900 A.C – 1500 D.C, vivía en los valles del noroeste argentino, en las provincias de Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y norte de San Juan. En Chile, poblaron los valles de Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí, Casapa y Choapa. Diaguita es la denominación quechua con etimología aymara, que quiere decir "serrano" impuesta por los incas y su lengua común era el: kakán. Los diaguitas se dedicaban a la agricultura, la ganadería y alfarería, ninguna otra cultura de Chile pudo alcanzar el grado de perfección en la cerámica. Fueron expertos artesanos incorporaron a los adornos de oro y plata piedras semipreciosas. Su cerámica destaca por sus vasijas decoradas con diseños geométricos con colores rojo, blanco, amarillo y negro, este último color se marcaba muy fuertemente en todos sus trabajos de alfarería.Las distintas formas de sepulturas diaguitas, muestran una evolución espiritual en cuanto a la creencia de una vida extraterrenal y divinidades, adoraban al sol y creían en las predestinaciones también tenían magos y hechiceros pero a ellos los trataban como dioses. Fueron muy influenciados por los incas adorando a dioses como, del sol, el rayo y el trueno, así como el culto a los árboles y los sacrificios de animales al sol para conseguir cosechas abundantes, son evidencias de tales influencias. La preponderancia con que aparece la figura del felino en las vasijas mortuorias, sugiere un cierto culto a este animal. La paz de este pueblo terminó cuando comenzó la conquista española.