El esqueleto de la señora Morales (México, 1960)
(81) Reseña escrita por: Y. G.
Director: Rogelio A. González.
Guion: Luis Alcoriza.
Basado en “El misterio de Islington” de Arthur Machen.
Actúan: Arturo de Córdova, Amparo Rivelles, Antonio Bravo, Elda Peralta, Guillermo Orea.
Considerada una de las mejores películas en la historia del cine mexicano, El esqueleto de la señora Morales forma parte de la selección de cintas que hemos hecho para este mes patrio. Sin embargo, es necesario tener algunos puntos a considerar con esta recomendación.
Cuando hace algunos años la ví por vez primera se colocó como quizás mi favorita del cine mexicano. Arturo de Córdova me cautivó con su papel y actuación- es la pieza clave que logra que funcione a la perfección-; el manejo de cámaras, las tomas que llegan a recordar a The Hunting (1963) pero con el humor de la que aquélla definitivamente carece por ser de un género distinto; el propio planteamiento de algunas situaciones y personajes que sale del común denominador y que por ende es más atractivo y fresco para los espectadores. Vaya, es una buena película en ese sentido. Hace unos días que la volví a ver, me percaté del cambio de mí frente a ella.
Somos seres en constante cambio, el mundo cambia. Cómo percibimos las cosas hoy no será igual que en un futuro. Y aunque el cine no deja de ser una representación en pantalla, por muy apegada a la realidad o muy alejada de la misma, su repercusión es verdadera y efectiva desde que surgió como técnica y arte. Y menciono esto porque como en muchas cintas, las interpretaciones que le damos a su contenido puede salirse de lugar si como público no somos responsables y no lo dejamos como una simple película. En anteriores ocasiones sentí la necesidad de tener este paréntesis por los temas de varios de los metrajes que he reseñado (abuso sexual, maltrato infantil, gaslighting, etcétera).
Esencialmente El esqueleto de la señora Morales es una sátira de la vida en matrimonio, uno disfuncional que termina en tragedia. Él es un taxidermista que encuentra en su trabajo, el alcohol, sus amigos y sus pequeños gustos como la carne y las cámaras el escaparate a la infelicidad que le causa su esposa. Ella es una mujer con una enfermedad que le ha deformado la rodilla y que la ha acomplejado y alejado del mundo, la religión es todo lo que conoce y cumplirla lo que anhela, es feliz haciendo miserable la vida de su esposo. Ambos caen en un juego de quién aguanta más, llega el crimen y cuando creíamos que al menos uno había salido bien librado, la suerte se esfuma por un despiste del perpetrador.
El feminicidio es un grave problema de nuestra sociedad hoy más que nunca. En cierto modo, creer que porque tu pareja te haga la vida difícil- como lo plasma la película- tienes derecho a matarla, solo justifica la idea y el hecho. El protagonista se sale con la suya y esquiva la ley. En la realidad, los crímenes impunes de esta índole se suman a diario.
No pierde su mérito en cuanto a propuesta técnica, las actuaciones valen mucho la pena, es un género no explorado con frecuencia en México y que pertenezca a él es un punto a favor, su final de vuelta de tuerca también un acierto. El trasfondo de la historia y de lo que significa en el contexto actual es el elemento de cuidado. Pero como ya mencioné, solo es una película.
30.09.2021







