Jordan Peele / Director
En la actualidad el género de terror en el cine sigue dando muchas obras valiosas y algunas más que otras resaltan sobre las demás debido a muchos factores. Puede que sea por su innovación visual, la critica social, el uso de temas que no suelen estár ligados usualmente a este género o por añadir humor a la trama. Todo esto, tal vez sea (y más) tan solo algunas de las características por las cuales Jordan Peele es hoy uno de los directores más importantes, innovadores y por los que una vez más nos mantenemos muy atentos en las butacas cada que uno de sus trabajos llega a la pantalla grande.
Su primer largometraje Get Out (2017) fue muy bien recibido tanto por la critica como por el público en general. Nos muestra una historia que mezcla el terror con la critica hacia el racismo que se vive especialmente en Estados Unidos, dando como resultado una historia sofocante que se convierte a pesar de que podemos vislumbrar que es una película de ficción, en un reflejo del nivel de crueldad que ejerce el racismo hacia ciertos grupos de personas, que, si bien sabemos de que se trata, no experimentamos en carne propia como quienes realmente lo sufren y se convierte en una vida de terror puro.
El británico Daniel Kaluuya encarna a Chris, un fotógrafo afrodescendiente que se prepara para conocer a la familia de su novia Rose Armitage, una mujer blanca. En el camino él pregunta con temor si ella ya le ha mencionado a su familia si los demás saben que sale con una persona de color, a lo que ella tranquilamente y hasta casi inocentemente le responde que si. Una vez en la casa de la familia se ve rodeado de la familia de ella y de personas que actúan muy extraño, comportamientos mecanizados, casi como hechizado por alguna sustancia que no les permite ser naturales.
La película además de tener un tinte social, juega mucho con la mente del espectador al involucrarnos a través del personaje principal en sus mayores temores y como él va siendo acorralado por personas que en un principio pareciera que no pudieran dañarlo.
Us (2019)
Dos años después de su primer y exitoso largometraje, llega a salas “Us”. Si bien, esta película a mi punto de vista no es el mejor trabajo de Peele, si funciona el suspenso y la trama que ligeramente se recarga en temas conspiranoicos, nuevamente raciales, pero esta vez presentando la premisa de que cada persona en este mundo tiene a un doble “malvado” en alguna parte que representa el otro lado de la cara de la realidad, y a raíz de esto plantea una especie de venganza de estos dobles, siendo una metáfora posiblemente a la distinción de las clases sociales.
Algo que me llamó mucho la atención fue el uso constante de simbolismos en la película. Partiendo del concepto de los dobles podemos ver muchos ejemplos de esto, en el reloj cuando marca las once con once, las tijeras que son dos navajas idénticas enganchadas una a la otra, cuando el frisbee cae justo en un circulo perfecto de la toalla de uno de los niños, etc.
La fotografía está muy bien cuidada: rojos muy intensos en los vestuarios de los antagonistas que nos reflejan de que lado de la historia están. Las luces neón y extremadamente llamativas que lucen en la feria, en donde tenemos una escena inicial muy importante para el desenlace de la película.
“Us” cumple con su objetivo pero no es más grande de “Get Out”, finalmente logra mantener a Jordan como un director creativo y dinámico.
Tres años después presenta Nope (2022), dando un giro muy radical a los temas que traía en sus dos anteriores películas y que para la mayoría de espectadores del cine de Jordan Peele, es la mejor película que ha hecho hasta ahora. Aquí presenta una película que se va más por un terror cósmico-social-colectivo y lo adereza con un humor ácido que sabe muy bien en donde y como colarlo para suavizar un poco su intensa trama. Aquí conocemos Otis “OJ” quien se queda a cargo del rancho que heredó después de que su padre muriera en un misterioso accidente cuando una moneda que cayó del cielo junto con cientos de otros metales se le incrusta en la cabeza.
Pronto se dan cuenta de que algo los asecha desde los cielos cuando los electrodomésticos comienzan a fallar, la luz se corta y curiosamente las cámaras no pueden grabar estos hechos, es cuando descubren que es una criatura alienígena lo que se ha instalado en este pueblo decadente.
Los personajes están vinculados por varias similitudes: el gusto por el espectáculo. Lucrar con animales, personas, o lugares para hacer rentable un show, y la constante búsqueda de llamar la atención de la gente hacia el espectáculo. Además de un pasado manchado por algún suceso traumático derivado del espectáculo.
La ciencia ficción, los efectos especiales, más personajes de lo habitual y la complejidad de la trama, hace que esta película sea muy distinta a sus dos anteriores producciones, pero logra destacar por ser hábil en cuanto a resolver una historia con semejante carga. También encontramos un poco de horror visual, casi corporal. Por ejemplo en la escena inicial donde un chimpancé domesticado que es la estrella de un show, tiene una crisis y ataca a los actores, o cuando vemos apenas por unos segundos el rostro deformado de una chica. Esto hace que de alguna forma se sientan distintas dosis de adrenalina que Jordan Peele aplica sobre el espectador en muchas ocasiones.
Hay mucho que todavía Jordan Peele seguramente sigue guardando bajo la manga, y esperemos siga creando estas excelentes historias y que no sólo sea un susto más, sino que venga con una carga temática, social y reveladora que es lo que lo hace inconfundible antes muchos otros cineastas.
Reseña escrita por: Aldo M.
27.02.2024












