How to raise a serial killer
seen from France

seen from United States

seen from Sweden

seen from United States
seen from Netherlands

seen from United States
seen from Germany
seen from Norway

seen from United States
seen from Ireland
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Australia
seen from United States
seen from India
seen from United States
seen from India
seen from China
seen from United States
How to raise a serial killer
Because Douglas Adams knows #antinatalism is where its at.
ANTINALISMO: EL IDEARIO DEL NO A LOS HIJOS
Cuando Emma Watson lanzó la campaña HeForShe como Embajadora de Buena Voluntad de la ONU y con el respaldo de la Fundación Rockfeller el estrepito no se hizo esperar, los aplausos y elogios por su labor a favor de la lucha por la igualdad de género se volvió un dialogo en las redes sociales con el #HeForShe, la tendencia de en redes discurría en la visibilización del problema social por parte de una estrella de Hollywood.
El algoritmo de posicionamiento de YouTube mostraba un dialogo frente a la propuesta de HeForShe por medio de un vídeo se enmarcaba la campaña de Watson como un proceso de control social, una teoría conspirativa en donde el respaldado de lo Rockefeller deviniera en un proceso para destruir los denominadores sociales tradicionales como la familia dando como resultado la caída poblacional que culminaría en el dominio mundial por parte del linaje americano.
En la lectura de Las Venas Abiertas de América Latina su escritor Eduardo Galeano señala un plan progresista sobre latinoamericana; naciones del primer mundo en busca de una salida a la pobreza que cundía la región, elaboraron planes anticonceptivos a gran escala que se vertebraban como proceso social, económico y político para abrir paso a la inversión extranjera y dar un paso adelante.
“Robert McNamara, presidente del Banco Mundial… afirma que la explosión demográfica constituye el mayor obstáculo para el progreso de América Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgará prioridad, en sus préstamos, a los países que apliquen planes para el control de la natalidad… comprueba con lástima que los cerebros de los pobres piensan un 25% menos…”1
Está escalada progresista pautaba el uso del dinero para el avance y no los pobres; el proyecto económico se encontraba secundada por la Fundación Rockerfeller y la Fundación Ford; esta escalada de salubridad que en el presente se releva en miles de mujeres esterilizadas arbitrariamente en el Perú durante el gobierno de Alberto Fujimori que claman justicia y reparación para sus cuerpos mutilados.
La mirada misántropa sobre los cuerpos parece ganar prosélitos a medida que la sociedad se torna en facciones que revindican o vitorean una idea sobre el cuerpo; las barreras se levantan y los diálogos parecer argüir sobre la desnaturalización del otro en la media que coloniza su cuerpo, lo explora y reclama en él una mirada holísticamente nueva, dejando el conteo de idoneidad en la cantidad de denominadores sociales tradicionales que sean dados de baja.
El antinatalismo en su base es una reivindicación moral que se extiende sobre el cuerpo como una acción no reproductiva que se ve enfrentada a una serie de cuestionamientos de tipo político, religioso y social, una corporeidad intervenida por diferentes actores sociales que no permiten que este se autoproclame como un terreno privado. Las visiones extremistas y lascivas sobre le ha valido el epíteto de misántropía por derogar su “naturaleza servil reproductiva” frente al cuestionamiento ético. “No queremos el dolor, el terror, las carencias, todas las múltiples formas de padecimiento físico o psíquico ni para nosotros ni para nuestros hijos”2, pilar del movimiento que expone Miguel Steiner.
La ética y moral en su argumento deslinda la necesidad antropocentrista del humano para colocar al sujeto en una reflexión donde renuncia al egoísmo para volverse un todo con el mundo, sublimar la maternidad para evitar el dolor futuro de una criatura que se ha basado en la idealización del sujeto y no en el contexto; David Benatar fundador del movimiento cree que “la mayoría de los motivos que se dan para tener hijos son motivos basados en su propio interés: porque quieren que sus genes pasen a alguien, porque quieren experimentar lo que es tener y criar un hijo” 3
Todo el proceso va enmarcado en el letargo actual, el sufrimiento como un factor primordial sumado a la pesadez de una sociedad que está quedando sin opciones y salidas para los seres humanos; él por eso de la trasgresión social sobre el cuerpo con la acción de la esterilización que dentro la visión tradicional es equivalente a una mutilación, pero desde Benatar creador del movimiento es una predica sobre cómo “con frecuencia la gente olvida lo malas que son las cosas malas de la vida. Hay numerosas evidencias psicológicas de que la gente sobrestima su calidad de vida y piensa que es mejor de lo que en realidad es”4.
La sobreestimación hace parte la problematización en donde extiende a “un dolor menos fuerte es preferible a un dolor más fuerte, un dolor más corto es preferible a un dolor más largo. Asimismo, un número menor de víctimas de problemas graves es mejor que uno mayor”5.La simplificación de la cuestión humana a un solo ser y no a la recua, la exponencial de 1 para poder llegar a su valor negativo en cero y dejar de existir.
La problematización salta a la vista cuando los factores alteran el común denominador social, donde las mujeres se ven enfrentadas a una sociedad en donde la vergüenza de “que al final sea un médico el que decide sobre el cuerpo de una mujer adulta, cuando no somos máquinas de tener hijos. Igual que se puede abortar de manera legal y segura, una mujer debería poder esterilizarse en esas mismas condiciones»6 , en contraposición de los sectores de la sociedad arengando con los “me opongo a que el Estado utilice los recursos públicos, que proceden de mis impuestos, para difundir políticas de control natal…distribuyan fármacos que son gravemente dañinos para la salud de las mujeres, y que son abortivos”7 ; las dicotomías del yo social no como un sujeto a esta, sino con un individuo sectario dentro de ella.
La sociedad enfrenta al ser humano como foráneo, la necesidad de soberanía, la condición de igualdad hace que al momento de vilipendiar contra el proceso sea más natural y emocionalmente más liberador desnaturalizar al individuo, por en jaque al otro con la oposición que fundamente toda una estructura de poder en busca de la razón.
La corporalidad han migrado a las redes sociales para vivir el constante cambio que el usuario procree en su solipsismo que se hará fecundo en la migración a algoritmos, ser parte de una comunidad en una época donde el pensamiento privado ha dejado de existir y la constante angustia del sentir se ha retornado egocéntricamente abierto colocando sobre la mesa los diálogos unilaterales y los epítetos virulentos para quien trate de cuestionar o provocar con una mirada contraria o paralela del entitle.
La protesta social no se ha hecho esperar, la asociación de ideas en busca marcar presente un mix en donde la “religión verde”, se intenta trasladar la “culpa” al individuo por el sólo hecho de existir y ser parte del “cáncer” del planeta …comenzar a plantearse si realmente la especie humana es una atrocidad que merece ser extinguida”8 , lo que para uno es el “egoísmo y el altruismo tienen la misma raíz: la evitación, en lo posible, del sufrimiento. El que el egoísta anteponga intereses nimios a necesidades más apremiantes de otros evidentemente no es una contribución al mundo”9, no funciona cuanto los extremos se vuelven tirantes.
La vibrante visión de una distopía en donde el mundo no solo se acerca a la sexta extinción masiva, sino que además se encuentra atrincherada en su propia autodestrucción, “destacamos la confluencia de la perspectiva individual y la perspectiva demográfica. La individual nos dice: no puedo garantizar el bienestar de mi hijo. La perspectiva general señala la dimensión demográfica del número de víctimas de toda clase de problemas”10.
Contrarrestada por la visión conservadora valora la opción de decidir sobre la acción reproductiva ya que el “Estado no puede arrogarse el derecho de diseñar una política de control natal…estaría atentando contra “el derecho de las personas a decidir libremente el número y espaciamiento de sus hijos”11, una constante para salvaguarda el sistema de “las múltiples comodidades que ofrece vivir en un sistema capitalista, más la influencia vil del ecologismo que considera a la existencia humana como un cáncer, las nuevas generaciones no encuentran razones para conservar la tradición más antigua del Hombre: formar familia”12.
Ambas propuestas sucumben al altruismo, aunque dispares caen el punto común de la búsqueda de una sociedad mejor, con métodos disímiles se encuentra un factor común por un instante seden las rendidas a la recreación y el anhelo, aunque momentáneo de la maternidad y paternidad, la visualización de una extensión biológica correlación el instinto lógico evolutivo con el proceso racional.
La construcción mental que solapa al dialogo dentro de una necesidad yoica de tener la razón y el poder sobre el discurso se vuelve dañina entra más riñe por tener el control, “el mito de la superpoblación … uno de los argumentos más usados para justificar algunas de las practicas más aberrantes cometidas por el ser humano como el aborto… ‘para poder sobrevivir y no destruir el planeta, hay que reducir la población mundial’”13. Una balanza que se mece sobre los actos performativos del cuerpo que buscan ser disruptivo en la medida que diametralmente con su voz se permiten realizar una exigencia a la sociedad, “el sacrificar a varias generaciones en nombre de las del futuro me parece algo indecente”14.
Las fallas dentro del sistema parecen ser justificables en la medida que el pensamiento que los respalda no provoque la necesidad de revaluar los conceptos o modos de vida, “aunque hoy en día la población supera en varios miles de millones… el problema alimentario del hambre no obedece a insuficiencia en la producción pero si a fallas en la distribución causadas en la imperfección no autorregulable del mercado de alimento”15, tan solo en un instante para alargar la esperanza del confort un poco más.
En cada espacio donde perdure las ideas enfrentadas pareciese que hay una posibilidad de conciliación, en la argumentación y el punto de la contradicción debería el maniqueísmo ser el salvoconducto del ser humano; la necesidad de preservación va de la mano de la creación de una conciencia racional acerca del sentir que permita conectar cognición con la moralidad y transforma los modos de operar; que los sistemas dejen de ser justificados por no poder, querer, intentar generar el cambio que los hará saludable para una criatura.
Aunque el esbozo parecer se exiguo conciliar el ser humano desde la revaloración del cuerpo puede ser una tarea libertado que permita romper los tótems omnímodos, permitirse reflexionar en las mismas condiciones sobre el otro a forma de reflejo, inspeccionar y no dejar morir los múltiples imaginarios que pueden resultar de un ser humano.
BIBLIOGRAFÍA
1. Las Venas Abiertas de Latinoamérica
2. Manifestó antinatalismo
3.El provocador pensamiento antinatalista del filósofo David Benatar
4. El provocador pensamiento antinatalista del filósofo David Benatar
5. manifestó antinatalismo
6. Antinatalistas: el movimiento que busca acabar con la especie humana
7.Argumentos antinatalistas y cómo refutarlos
8 Antinatalismo, la bandera oculta del ecologismo
9.Manifiesto antinatalista
10.Manifestó antinatalismo
11 Argumentos antinatalistas y cómo refutarlos
12 Antinatalismo, la bandera oculta del ecologismo
13 Desmontando el mito de la superpoblación (I): Los errores de Malthus
14 El provocador pensamiento antinatalista del filósofo David Benatar
15 Ciencia versus Pseudociencia: El Mortal Mito de la Sobrepoblación
Doesn’t living sometimes feel like a burden? The daily routines of self-maintenance. The tediousness. The same old conversations. Aches and pains that, however difficult to endure, become too boring to talk about yet again. There is the dread of winter, escalating fuel bills, aching joints (did I already mentioned that?), the difficulty of even going out when the weather is punishing, the terror of slipping on the ice and breaking bones. Such dreaded events are very familiar to many people in their twilight years. How many in their sixties are already wondering how long they have to go on? There is less novelty in experiences, perhaps especially for the poor, and people find themselves endlessly repeating stories from earlier years and decades, embarrassing those who have already heard from dozens of times. A pole apart from the fear of death is this longing for it (Philip Larkin’s “desire of oblivion”), but this cannot be discussed; it’s a dirty secret. We have to be thankful for life.
Colin Feltham, Keeping Ourselves in the Dark
The whole history of the human race is the history of martyrs and heroes perishing, and every epoch is a triumph of platitude. The best of people, those, who are worshipped by humanity, perish and perish, and walking on their corpses is a huge human herd. Heroes and martyrs of ideas are only here in order to glue together with their blood those bricks of communal happiness, and every floor of the building they'll raise will primarily be populated by the triumphing pigs, snorting back in their direction with contempt. They, the dumb animals, will get everything: new inventions, beautiful buildings, luxury, wealth, freedom and beautiful women, and the suffering, the agonizing pondering and the self-sacrifice is reserved for those who selflessly believed in the right of the future generations to their soul and their life. This is how it's always been and always will be.
Artsybashev
"Life may bring happiness to some,
But the stormy weather in my soul
Will not be followed by the spring of love.
With a dead gaze, night,
Spread out above me, meets
The dull stare of a sick soul
Bathed in poison, acrid and sweet.
And vainly, suppressing passions,
In the cold, pre-dawn mist,
I wander through the crowd,
And a sole, secret thought persists:
The moon may shine, but the night is dark.
Life may bring happiness to some,
But the stormy weather in my soul
Will not be followed by the spring of love."
Alexander Blok, 1898
“People talk of “social outcasts.” The words apparently denote the miserable losers of the world, the vicious ones, but I feel as though I have been a “social outcast” from the moment I was born. If ever I meet someone society has designated as an outcast, I invariably feel affection for him, an emotion which carries me away in melting tenderness.”
― Osamu Dazai, No Longer Human