Hello once again Fandom!
After a month of waiting and asking for more, we finally did our second Video!
This time, we've chosen to make a video which is more about the characters of Axis Powers Hetalia than the history those characters share.
The Idea was a story about Romano and his feelings for Antonio, which the Spanish guy didn't really notice. Well, until now.
To be honest, it was more an impulse decision to do another Hetalia video. We had other plans, but had some problems complete them. But I personally think it doesn't matter and we did a good job!
So enjoy this Work!
Title: Hadas en la Oscuridad
Language: Spanish.
Characters/pairings: Arthur Kirkland (England), Antonio Fernández Carriedo (España).
Summary: Arthur es un niño de cinco años que se pierde en una gran plaza, se topa con Antonio quien estaba siendo perseguido por una mujer mayor al creer que le iba a robar, mas solo era una venganza de sus amigos. Antonio descubre la discapacidad de Arthur y le ayuda a encontrar a sus hermanos.
Warnings: Nada con respecto a yaoi o muerte de personajes...sólo que moriran de diabetes, algunos errores de ortografía y de tiempos, son los normales ya que nadie me betó el fic.
Espero que les guste.
Hadas en la oscuridad
-Quédate aquí y no te vayas a mover. ¡Sabes lo que pasa si te mueves!-dice un niño de unos doce años juntando su puño a su palma de su mano contraria. Eran tres hermanos, uno de cabello pelirrojo, otro negro y el mayor que era el que hablaba era rubio.
Los tres hermanos miraban al más pequeño de cinco años de edad. No querían cuidar a un niño que les iba a estorbar, así que cada vez que su madre los dejaba salir, lo dejaban en un árbol y ellos se ponían a hacer lo que quisieran. Siempre amenazando a que no se moviera si no le darían la golpiza de su vida. Sin más por ser él menor les obedecía.
Podía oír a la distancia como se divertían, como jugaban sus hermanos. Al pequeño de cinco que era rubio con un gran par de cejas, deseaba alguna vez divertirse con alguien. Jugar a las espadas o simplemente charlar, pero solo tenía al árbol del cual estaba sentado debajo.
La brisa del viento golpeando las hojas del árbol, las personas pisando la cera de los caminos de la gran plaza, voces divagadas por la distancia y por la cantidad de gente que había en el lugar. Todo eso prestaba atención cada que siempre iba con sus hermanos, era la única manera de entretenerse, aunque esta ocasión, sintió a un animalito en el dorso de su mano izquierda. Hizo un gesto de sorpresa y volteo su rostro hacia su dorso, más que cuando intento atraparlo este se había ido. Guiado por el sonido del animal decide seguirlo, pensando que no se iría lejos y regresaría antes de que sus hermanos lo notaran.
--------
-Apuesto que no puedes espantar al perro de esa vieja gorda.-dice un chico albino de unos peculiares ojos claros que asemejaba a rojos.
-¡No lo haré! ¿Qué tal si al perro le pasa algo en cuando lo espanto? No quiero ser un asesino de perros, tío.-dice un niño de cabello rizado color castaño y de ojos verdes.
-¿Debemos recordarte que nos metiste en graves problemas cuando robaste esos panecillos?-dice el tercer niño, de cabello a los hombros, ondulado rubio, de ojos azules, casi lilas. Los tres niños estaban detrás de un arbusto que resaltaba los caminos de la plaza.
-¡Pero no fue mi culpa, tenía hambre!-el moreno hace un leve puchero.
-¡Oui, pero nos abandonaste y tuvimos que pagar por lo que robaste, y nos regañaron! Así que nos debes esto.
-No lo haré. –pero fue tarde, el albino ya lo había empujado fuera del arbusto. Queriendo regresar, los otros dos niños le impiden el paso.-¡Déjenme entrar!
-Ve, no seas niña. Ke, se, se, se, se…-ríe de una manera extraña junto con el niño rubio.-Ahí viene.-ambos niños se ocultan dejando al descubierto al moreno.
Este sin más se oculta detrás de un árbol, el perro que tenía que asustar era un mini toy en la bolsa de esa señora gorda. Lentamente cuando ella pasa, el comienza a caminar de puntitas, haciendo un sonido de “fo, so, so, so, so” mientras se acercaba lentamente. Cuando estaba cerca intenta tomar al perro pero este comienza a ladrar, la señora por inercia voltea a su espalda, mirando al niño con las manos en la masa, más creyendo que le iba a robar dinero. Así que comienza a perseguirlo para castigarlo como es debido.
El niño simplemente gritaba mientras corría despavoridamente, y sus amigos riendo a carcajadas de su desgracia.
------
El sonido del césped siendo pisado por un animal pequeño, un insecto, un grillo para ser precisos, para luego seguir saltando por que era perseguido por una risa infantil. El niño rubio seguía en asecho con el pobre grillo, este no quería lastimarlo, pero fue el único que se le ha acercado a jugar, así que quería atraparlo. Sus zapatos y parte del pantalón estaban llenos de lodo, no se preocupaba por donde andaba, solo quería poder seguir al grillo, no perderlo entre el sonido de las demás personas.
Continúa corriendo, hasta que llega a un charco de lodo, cayendo de rodillas y palmas en él. El niño parpadea y comienza a mover los dedos dentro del agua, sintiendo la tierra mojada, el lodo, saca una de sus manitas y olfatea el lodo. Sonríe, ignorando el hecho que estaba sucio ahora, solo experimentaba con ese pequeño trozo de lodo como si fuera plastilina.
De pronto comenzó a escuchar pisadas que provenían de lejos pero cada vez se acercaban más, también se empiezo a oír la respiración agitada de un niño. Volteo lentamente confundido de porque se escuchaba eso, pero al instante logro ubicar de donde se oía, alguien se estampa contra él, metiéndolo aún más en el charco del cual nunca se puso de pie.
Al salir del charco suelta un gran respiro, y luego comienza a toser, para luego empezar a llorar fuertemente hasta que siente unas manos cubriéndole la boca.
-¡Shhhh! ¡No hagas ruido, acabo de perder una señora gorda que me viene persiguiendo, no me descubras que estoy aquí!-estaba cubierto de lodo pero a menor cantidad que el pequeño que tenía enfrente. Pudo notar algo extraño en él, las pupilas eran como color borroso aqua, sus ojos esmeraldas parecían mirar a la nada. Se veía asustado, demasiado, podía notar las lágrimas que querían salir de esos ojitos y su cuerpecito temblar del miedo. –No llores, no te hare nada. Te soltare, pero no vayas a gritar, ¿vale? Es lo único que puedo hacer para que no se asuste más.-pensó el niño de cabello castaño.
Aparto lentamente las manos de la boquita del otro niño y cuando logró quitarlas por completo el de cinco gritó a todo pulmón.- ¡Lliliam, Scott, Gar! ¿Dónde est---…?- gritó desesperado, y el latino no tuvo otra opción más que poner de nuevo sus manos tapando la boca del niño rubio.
-¡Te dije que no gritaras! No te hare nada lo prometo.- cargó al niño como si nada, aun tapándole la boquita, dirigiéndose hacia un árbol. Una vez ya detrás del árbol, se puso de nuevo frente al niño sosteniéndole un hombro y la otra mano aun cubriendo la boca ajena.- Por favor ayúdame, si la señora gorda me encuentra de seguro me violará.- el moreno no tenía idea de que signifique exactamente esa palabra, pero la ha oído tantas veces en los programas de casos por la televisión que ve su madre, así que lo único que pudo deducir es que es algo malo.- ¿Sí?
El menor había dejado de llorar y también de temblar, tranquilizándose al saber que pedía su ayuda y no le haría nada. Aun sus ojos miraban a la nada, pero el moreno podía decir que si le estaba poniendo atención.- ¿Qué es violar?
-No sé…-se encogió de hombros al responder.- Pero lo he visto en los programas de mi mamá y siempre dicen que es algo malo.
El rubio inhaló rápidamente, aclarando su nariz, pero aún bajo líquido de su orificio. Se limpió con una de sus manos llenas de lodo, manchándose más el rostro.- ¿Por qué te persigue una señora?
-¡Pffft! Porque creyó que le iba a robar, pero yo solo iba a tomar su perro.
-¿No es lo mismo?
-¡Anda, no! Solo le iba espantar a su perro para que se fuera detrás de esa mugre. Pero me resultó mal.
-Pero… ¿por qué lo hiciste? –a pesar de que el niño miraba a la nada se podía notar su rostro de confusión.
-Porque mis amigos se vengaron de mi.- se cruzó de brazos, luego se voltio al tronco, para mirar hacia el camino de concreto de la plaza. La señora dejo de seguirlo, eso lo deja más tranquilo, para poder regresar y darles una patada a sus amigos.-Creo que ya no me sigue, bueno me iré.- pero antes de que pudiera hacerlo, el niño lo sostuvo del brazo rápidamente.- Oye, ya te dejaré en paz, solo suéltame.
-…Estoy perdido.-dijo con la cabeza baja y un leve puchero, sus hombros comenzaron a levantarse rápidamente, queriendo llorar. No se había dado cuenta de que se había perdido, hasta ahora.
-Regresa por el camino que llegaste, no es tan difícil.
-Pero no podré encontrar a mis hermanos.- su vocecita empezó a quebrarse.
-¿Por qué no?-pregunto poniendo sus manos en sus caderas.- No creo que sea muy difícil. A ver… ¿cómo son?- vio que el pequeño niega con la cabeza.- ¿Cómo que no sabes? ¿Acaso no…?- ah, eso explicaba porque tiene tan raras las pupilas.-…Está bien, te ayudaré a encontrar a tus hermanos. Pero eso no le quita lo complicado, aunque lo más obvio es que se parezcan a él.- pensó al final, mirando las enormes cejas del niño.
-¿Lo harás?- sonrió amplio, sin realmente levantar la cabeza a mirar al español. Su mirada aun perdida en la nada, pero se podía notar que su rostro se ilumino.
-Sí, ¿de qué parte vienes?
-De mi casa.- contesto sin un tono de burla, ni mucho menos, lo dijo con tal inocencia que el moreno no pudo molestarse con él.
-No, me refiero de que parte de la plaza. ¿Recuerdas el camino?- el rubio niega de nuevo, moviendo sus bracitos flojos hacia los lados y su tronco.- Sera más difícil. Lo vi en el charco, sus piernas daban hacia… allá, ahí empezaremos.-pensó.- Ven, sígueme.-el niño asintió y toma la mano del moreno.- ¡No! Los niños no se toman de la mano.- empezó a caminar.
-¿Cómo te voy a seguir?-comenzó a caminar, solamente dejándose llevar por el sonido de los zapatos del moreno en el césped. Extiende sus manitas a los lados, y al frente para no chocar con algo.
-------
Sigue nuestra voz
-¿Huh?- el pequeño rubio había detenido su camino al oí unas voces resonar hacia su costado izquierdo. Voltio su cabeza hacia esa dirección, y quiso caminar por ese sendero que oyó las voces, pero el español lo detiene.
-¿A dónde vas?- lo tomo del brazo, extrañado de la actitud del niño.-Por allá te vas a caer.
-Alguien me llamó, me dijo que las siguiera.-dijo jalando el brazo para soltarse, pero el otro niño era más fuerte que él.
-Yo no oí nada… sigues asustado, así que estas inventando cosas.- lo miro fijo y siguió sin soltarlo, para comenzarlo a jalar.- Ya veo porque te perdiste, si sigues cada cosa que oyes…
-¡Pero las oí, me dijeron “Sigue nuestra voz”!-decía metras era jalado por el moreno. Luego de eso empezó a oír como campanas pequeñas, un timbre suave que lo atraía.- ¡Están sonando campanas!
-¿Qué?-pausó para intentar escuchar.- ¡Yo no escucho nada! Estás inventando todo.
-¡No lo hago!- se soltó del agarre del español y comenzó a correr hacia donde oía las voces, correr lo más rápido que podía, sus manos hacia adelante para no estamparse con nada, pero siente como el suelo se inclina hacia adelante con el paso de sus pasos, comienza a gritar cuando no pudo controlar sus pies. Se cubrió su carita con sus bracitos, pero antes de que se diera cuenta, un brazo lo detiene por el estómago, haciendo que soltara un “ugh”.
-¡No hagas eso! Casi te caes de aquí arriba.
El rubio solo miraba al frente, pero podía sentir el viento pasando por su rostro , movía ligeramente su fleco, y lo fresco del viento hacia que sus ojos se secaran, así que parpadea varias veces. El sonido del viento comienzo a desfigurarse ante los ojos del pequeño cambiando a ser el rugido un animal poderoso y enorme.- ¡No podremos bajar por esta montaña, hay un enorme dragón!
-¿Dragón?- a los ojos del moreno era una simple bajada de tierra de unos 4 o 5 metros, no era una montaña, ni ha había un dragón.- Aquí no…
-¡Sí, ahí está!-señaló de donde viene el sonido del viento que era pasando el desnivel.-¡Debemos de ir por algo para protegernos si queremos pasar vivos! –Dijo riendo, jalando hacia otro lado al moreno.- ¿Cómo se puede derrotar a un dragón?
-¡Pero no hay ningún dragón!- aun intentando mirar si había algo ahí, pero sigue viendo lo mismo. No había nada ahí, más que pasto, ¿Por qué tanto alboroto solo por eso? Pero no se dio cuenta cuando el pequeño rubio tomo su mano, para jalarlo más ya que no pudo moverlo ni un centímetro, el instante que el pequeño de cinco todo la mano del latino este pudo oír al dragón, el escenario había cambiado totalmente, ahora pudo ver el peñasco; la “montaña” que dijo el otro, y si se acercaba a la orilla en efecto, en el fondo había un colosal dragón.
-¡Vamos, niño! ¡Tenemos que derrotar al dragón para poder pasar!-siguiendo el jaloneo, su rostro se había puesto rojo por el esfuerzo.
-Antonio.
-¿Qué?
-Me llamo Antonio, ¿y tú?
-Artie.- miraba a la nada como siempre, pero se podía notar lo sorprendido que estaba, su boquita estaba algo abierta.
-¡Bien, Artie, se cómo derrotar a ese dragón!-rió al ver la cara de ilusión del menor.- ¡Es tan fácil como torear!- dijo haciendo una pose heroica
Soltó un jadeo ahogado de sorpresa.- ¿Sabes torear?
-Aún no… -se encogió.- ¡Pero estoy aprendiendo!- la sonrisa sorprendida del de cinco se disminuyó por una comprensiva. – ¡No hagas esa expresión! Confía en mí, derrotaremos a ese dragón.- le tomó la mano al pequeño.- Necesitamos una espada y un libro de hechizos.
-¿Hechizos? Pero yo no tengo magia, ni se leer.-comento siendo ahora él, el que era jalado.
-Tienes magia, y aunque no puedas ver, no quiere decir que no puedas hacerla.- se detuvo, haciendo que el niño chocara con su espalda.- ¡Necesitas un báculo!
-------
La búsqueda por el arma perfecta, los llevo por las ruinas de una civilización antigua, a los ojos de la demás gente era simplemente unos columpios, sube y bajas, resbaladeros y demás jugos rotos y oxidados. Antonio cuidaba bien de Arthur, le decía que tenía que hacer, donde ir y nunca lo soltaba la mano, sabe que si lo hace perdería la magia.
-¿Estás seguro de que este es el camino correcto para llegar al castillo?- pregunto protegiéndose con su mano libre para no chocar con las cosas o sostenerlas. Los metales que sostenía para mantenerle el paso al otro niño, eran gruesos, tenían un polvo, y cortaduras, eran ásperos, muy ásperos y si acercaba su mano a oler el polvo, era una sensación extraña como un cosquilleo. Olor a metal oxidado.- Antonio, deberíamos detenernos o pasar por otra parte, siento que nos observan.
-¿Qué?-se detuvo, mira a los alrededores, como Arthur podía sentir las ruinas, él podía verla, pero no vio a nadie a los alrededores, pero ya notó que él otro niño era más sensible para estas cosas.- Cruzaremos rápido. No pasara nada.
Pero justo cuando dijo eso, ambos comenzaron a oír unas risas, y un canto de niños. Ambos se les puso los pelos de punta.- ¡Corre!-gritó el pequeño rubio, que resonó en los oídos del español hasta que reaccionó.
Ambos corrieron rápidamente, aunque el español en un movimiento brusco soltó al rubio, haciéndolo que se callera pesadamente de rodillas a la arena del lugar. El niño rubio se quejó, se había raspado una de sus rodillas a pesar de llevar pantalones de mezclilla, también su palmita izquierda se había rasgado, así que comenzó a salir sangre. Se intentó poner de pie rápido y seguir al español, pero apenas lo pensó, el otro niño ya estaba sobre él, levantándolo y llevándoselo lejos de las ruinas.
-----
Artie inhalaba rápidamente, tratando de controlarse de su llanto por haberse caído y raspado en su manita y rodilla, el español le limpiaba las heridas con el agua de una fuente. Que a vista de las personas normales era uno de los bebederos de la plaza.-Tranquilo, estarás bien, solo fue una cortada pequeña.- dijo, poniendo de pie al pequeño.- No falta mucho para el lago, así que continuemos.
Después de transcurrir unos minutos, los niños llegan a lago grande y hermoso. El moreno piensa que es una lástima que el menor no pueda verlo, pero no le parecía importarle a este, sonreía amplio al escuchar el agua moverse, las aves estando por ahí y sentir la brisa con el olor a tierra mojada, para el pequeño eso era hermoso.
La gente solo vía un lago pequeño a la mitad de la plaza, nada extraordinario, más que estaba bien cuidada y llena de patos, pero para los niños era un gran lago a la mitad de su expedición, a la mitad de ese gran valle.
El pequeño niño rubio pudo oír a las hadas diciendo que cruzara a través del lago. Así que sin pensarlo, iba a entrar al agua.
-¡Anda! Pero ¿por qué te vas a meter así sin más?- detuvo al menor.- Escuchaste de nuevo esas voces.- el rubio asiente moviendo toda su cabecita.- ¡Yo iré! De seguro debe ahí estar el báculo que está destinado para ti. – se metió al agua sin más.
Pasaron unos minutos y el pequeño de cinco había dejado de oír las pisadas del moreno en el agua, o los movimientos que hacía. Se comenzó a preocupar, entra al agua a pesar que el español le había dicho que no. Se sorprendió de que pudiera caminar sobre el lago, se agacha para tocar que era una especie de puente que solo estaba unos centímetros por debajo del lago.- ¡Antonio!- movió sus manos para no toparse con nada.- ¡Antonio! ¿Dónde estás, Antonio?- siguió gritando por el moreno, hasta que sintió movimientos en el agua, no oía bien de donde provenía, pero podía sentir las olas viniendo de una dirección.
Así que cuando lo sintió cerca, se voltio y dio un golpe al aire, teniendo como víctima la cara del otro niño que solo quería hacerle soltar un grito.- ¡Ah! ¿Qué, hoy es el día de que todas las bromas me salgan mal?- movió su quijada esperando no haberse roto nada.- Golpeas fuerte.
El niño miraba a la nada, pero podía verse un puchero en su rostro, sus manitas en puños y sus cejas pobladas fruncidas, sus labios bien juntos.- ¡Pensé que te había pasado algo malo! –empezó a llorar con gran intensidad.
-¡No! ¡Estoy bien, no llores! Solo iba a ser una bromilla blanca.- se puso de pie y va a abrazar al menor.- Lo siento, ¿vale?- ve al pequeño asentir y tranquilizarse.- ¡Bien, y mira lo que encontré!- saca de su espalda una gran vara de madera. Aunque luego se da cuenta que no puede usar la expresión “mira”. Se quería dar un golpe a sí mismo después de su comentario tonto, así que solo tomó una de las manos del pequeño y colocó la vara larga en una de las manos de este.
Artie se distrajo del enojo al sentir la vara, o mejor dicho, el báculo en sus manos. Las yemas de sus dedos comenzaron a explorar la textura de la madera, sintiendo hundimientos en ella. Hacían esos hundimientos dibujos en el báculo, era un grabado maravilloso, que con solo sentirlo pudo adivinar que se trataba de un artefacto poderoso.- ¡Gracias!- sonrió ampliamente, apoyando la punta inferior del objeto en el puente en el que estaba parado. Ya podía “ver” en cierto modo, al menos ya no chocaría con las cosas.
Después de eso ambos continuaron su camino, hacia la espada mágica que derrotaría la dragón.
-----
Cruzaron el lago, el bosque, para llegar a la última gran fortaleza donde se enfrentarían con el colosal guerrero. Este estaba en medio del gran castillo, viéndose realmente imponente. Al principio parecía una gran estatua, pero sus ojos se iluminan y su cuerpo comenzó a brillarle marcas en todo su cuerpo. Este empezó a moverse, sacando su espada para atacar a ambos niños.
El objetivo de todo esto: La espada que tenía la estatua andante en sus manos.
El niño moreno apartó al rubio, diciéndole que comenzara a lanzar energías mágicas a donde oyera las pisadas de piedra con piedra, mientras este intento subir al gran guerrero. Para la gente común era una simple estatua de un general caído en guerra, pero esos niños veían, sentían y escuchaban todo distinto, su imaginación los envolvía y eso los hacia felices.
Antonio intentaba controlar los movimientos de la gran estatua, pero le era imposible, se movía demasiado y muy apenas pudo sostenerse. El material de piedra lijado y fino le impedía que pudiera sostenerse bien, logrando que casi saliera volando en varias ocasiones.
La magia que lanzaba Artie con su báculo no fue suficiente, ya que en muchas de las ocasiones le daba al latino haciendo que perdiera el equilibrio.- ¡No me golpees a mí!
- ¡Intento no hacerlo!- dijo preocupado porque realmente no sabía que todo este tiempo estuvo golpeando al español. Hasta que se oye un grito, que el mayor pedía ayuda. El rubio se alteró, pero busco la manera de como subir, primero paralizando a la estatua. Caminando a paso lento, llegó a la estatua, golpeándola con la parte inferior de su báculo. Sus manitas acariciaron la textura de la estatua mientras buscaba una manera de subir.- ¡Ya voy Antonio!-El otro niño siguió gritando por ayuda. Su pie se había atorado en una de las manos de la estatua.
Las manitas del menor continuaban buscando, encontrando lentamente su manera de llegar a la sima. Una vez ahí buscaba donde estaba el español, le pedía que no dejara de hablar, hasta que encontrar su pie, cuando lo hizo le pidió que se sostuviera de algo.-Te soltaré.- grito una vez que el español confirmó que estaba bien sostenido, comenzando a zafar la tela del pantalón de Antonio.
Se oyó el grito del español, pero pudo agarrarse bien, aun así no pudo evitar asustar al otro niño, haciendo que se resbalará y cayera. La magia se había desaparecido, todo recupero su oscuridad de antes, aunque escuchaba unas campanas para después sentir unos brazos que lo atrapó deteniendo su caída. Por un instante pensó que se trataba del español, pero no fue así.
-¡Te dijimos que no te movieras!-gritó su hermano mayor dejándolo caer a una altura menor.- ¡Le diremos a mamá y te castigará, por desobedecernos!-siguió regañándolo, pero se podía distinguir el sonido de preocupación en su voz, así que Artie sintió algo de alivio.
-Estaba buscándolos.
-Claro, escalando una estatua vieja.
El pequeño iba a comenzar a llorar, pero una mano se puso sobre su hombro, era la mano del español. – Estábamos buscándolos. Solo quería pasarme de listo subiéndome a la estatua, Artie solo me rescató. ¿Verdad, Artie? –después de la pregunta el menor solo asiente.- Así que, estaba muy preocupado y tenía miedo de no encontrarlos.
-Aun así no se salva de la regañada de mamá.- era más que nada la venganza de porque Arthur es al que más cuida y atiende. Tomó la mano del pequeño y comienza a jalarlo.- Nos vamos.
El niño no quería alejarse de Antonio, intentaba como pudiera quedarse con él, pero su cuerpo no era lo suficientemente fuerte como para detener la fuerza de su hermano mayor.
-¡NOS VEREMOS LUEGO, NO TE PREOCUPES!
El niño solo volteo a la dirección de la voz, sonrió amplio.- ¡¿Lo prometes?!
-¡Sí! ¡Lo prometo!- gritó por último, mirando como los hermanos se iban con el pequeño. Le había regresado esa imaginación que estaba perdiendo y no pudo haber estado más agradecido. Aparte que fue a rescatarlo cuando su hubiera estado en una situación similar, sus otros amigos lo hubieran abandonado.- Definitivamente te volveré a ver. –sonrió amplio, poniendo sus manos en su nuca y retomar el camino hacia donde estaban sus amigos la última vez que los vio. Cobraría venganza por lo de la señora gorda y tiene un largo tramo para pensar que exactamente sería.
El sonido de las campanas comenzaba también a resonar en los oídos del español, al igual que al pequeño inglés. Esa amistad que ambos hicieron en un par de horas, será una amistad eterna y bendecida por el sonido de las hadas.
:D Mary wanted to see all the characters I made in SC5, so I just decided to put it up on Tumblr. They're all works in progress, but I love them enough to share xDD A few things about the designs:
A: Some of those are guesstimated (Like Alfred's outfit), for lack of better references
B: As much as I would love to, I can't make their military uniforms. None of the jackets look right to me.
C: It's for fun; they're not all going to be perfect. Just enjoy 'em!
Character Cards
(Left to Right):
Cardverse!America
Revolutionary War!England
France
Super Asian!China
Spain
The five at the bottom are my own characters xDD Weee don't have to worry about them.
Character Card: Japan
America was very hard to make. He went through about three forms: Regular America, Revolutionary War America, and Cardverse. The jackets in SC5 all kind of suck and none of them really take to looking like leather, whether in the ring or not. I wasn't happy with the design sans the jacket (It was too plain xD), so I scrapped it. Next came Revolutionary War!America. That didn't exactly look right either, mostly because I already had Revolutionary War!England, and, yeah, I didn't particularly want a set (Weird, right?) Cardverse is the only one I'm really "Content" with and I'm still not happy with him. Sometimes I feel like taking the crown off, but I kind of like it and it looks like he feels self-important, which is sort of how I see Alfred, so there. xD The design is based off of a million Cardverse drawings I've seen around, but none of them were very clear cut references. Basically what I got from them was: His jacket's blue, he wears a suit (Which I couldn't accomplish), his tie is either brown or blue and his pants are brown (But his boots are many and varied, sometimes he just wears regular shoes.) He's based on Devil Jin (From Tekken). Why? Because goddamn, did you see him in Paint it, White!? xDD
England wasn't that hard to figure out. I couldn't do his regular uniform and at the time, Cardverse hadn't occurred to me yet, so I decided on this. I'm still working on the cuffs to make them that funky black and white design that they actually are, but, like I said, they're all works in progress xDD. He's based on Dampierre, because I find it hilarious when Dampierre!England grabs America (While in a match), bends him over and spanks him. Hilarious. Also, the knives on the front? I couldn't get the sash/holster without the knives. Sooo, yeah.
France is just his regular self. I tried to get the closest possible fits to his outfit and I think I did pretty well. Appropriately, he's based on Raphael, who uses a rapier. xD
China went Super-Asian because goddamn, I can't find ANY outfits for this guy. If anyone has any better suggestions let me know. For now, I kind of like his design even though his hairstyle's kind of messed up. To me, this doesn't really look like China at all, but I felt like it needed to be done anyway. Complete the set, as it were. He's based on Natsu, who is kind of like Taki but a lot cheaper. xD (I think it's Taki's daughter actually...) Originally, I went with Leixia, but that was just too girly.
Spain was hilariously fun for me. He was simple and easy to make, and I enjoy pitting him against France. They really balance each other out. He's based on Astaroth, because dude can swing a fucking axe.
Japan isn't one I'm particularly proud of. He seemed like a cheap copout when I made him and frankly, he still seems a little too plain, although he is based on Mitsurugi and his weapon trails sakura blossom pink, so there's something xD. The epaulletes (The gold things on his shoulders) kind of bug me a little, but he has them sometimes, so I figured I'd put them in.
And here's an epic shot of France to end the post. Rofl. I hope you enjoyed these; they were pretty time-consuming but I had a lot of fun with them. I'm still improving, but it's really the fighting that matters, anyways. xDD