La linterna ciega en el azul de esta noche sin tranquilidad, la ruleta rusa del fin de semana me ponen alerta, el alcohol debilita mi voluntad, se que fui un vagabundo en mis sueños ese mismo que taladra las almas de los sedientos, soy un bulto, un cerro de huesos un cenicero ambulante con bachichas y sueños, voy por esta vida sin creer en la eternidad, mi saco cubre las alas que dejaron de funcionar precisamente el dia en que mi piel se cubrio de escamas y pecados desde entonces mi vida ya no en vida sin un vaso de licor, me fui escondiendo de mi fantasma el mismo que lleva los bolsillos vacios el mismo que ronda por la licoreria donde busca sus proximos deseos el que da las gracias por amanecer y despues pide perdon por sus lagunas mentales el que deja mal sabor de boca a todos aquellos que quieren entrar en su vida, el que siempre tendra una mala imagen que mostrar...


















