El concepto de “clásico”, al menos dentro del mundo del cine, se le adjunta a una película como resultado de su gran impacto en el público y no sólo en taquillas. Apartándose de los millones de dólares en ingresos que un “clásico del cine” genera en sus primeros días, el término se le atribuye debido a los millones (sean éstos en mercancías, descargas o compras) que produce desde su fecha de estreno, hasta futuras generaciones a costas del pasar de los años.
Sin embargo, un film clásico no recibe tal proclamación sino hasta comprobar su sólido recuerdo entre el público. Esto se denota en el uso satírico o referencial de citas mencionadas en la película, del tema musical de ésta o referencias representativas como vestimentas, nombres o escenas utilizadas por programas, series u otras películas más nuevas.
La problemática se presenta cuando las tendencias cambian, el entretenimiento cambia de dirección y la atención del público es tergiversada por otras fuentes de atención. Los tan aclamados “clásicos” comienzan a perder presencia y a olvidarse en los anaqueles en sus antiguos formatos digitales; son yuxtapuestos por el cine corto, moderno y escaso de arte, mas atiborrado de dinero.
Por ello mismo, dedicamos esta publicación para conmemorar y recordar algunos de esos clásicos a color que inclusive después de décadas, siguen siendo joyas del cine.
Steven Spiegberg - Tiburón (1975)
El clásico de clásicos que colocó al joven Steven Spielberg entre las promesas de Hollywood no fue sólo uno de sus mejores éxitos, sino que “Jaws”, por su nombre en inglés, llevó consigo a la pantalla grande un nuevo estilo de terror y suspenso con técnicas arriesgadas y un presupuesto subestimado.
El film nos lleva a las complicaciones que se le presentan al jefe de policía de una tropical isla adorada por los turistas cuando un gigantesco tiburón blanco amenaza con devorar a todo y todo lo que se le atraviese en su gran mandíbula y arruinar las vacaciones de los turistas y del oficial Brody.
[Reseña completa de la película]
Sergio Leone - El bueno, el malo y el feo (1966)
Cómo olvidar a Clint Eastwood en su papel en uno de los films del género “spaghetti western” mas renombrados. Es la tercera y última parte de la llamada ·Trilogía del dólar”.
La trama nos lleva al viejo oeste y la historia se centra en torno a dos bandoleros y un asesino, desalmado sargento del los Estados Unidos transformado en pistolero del oeste que luchan por encontrar un tesoro de la guerra civil rebozando en monedas de oro.
Es imposible dejar atrás la ruda e intimidante expresión del rostro de Eastwood enfrentando un duelo al estilo del oeste o, su fina manera de encender un cañón con su icónico cigarrillo.
Steven Spielberg - Volver al futuro (1985)
No sólo fue su banda sonora la que hasta la fecha es inconfundible, sino que el hecho de volver en el tiempo, sea en la televisión o nuevamente en el cine, ahora consta de un par de elementos indispensables: un científico de raciocinio cuestionable, un acompañante ingenuo, una máquina del tiempo poco convencional y una remarcable referencia al film de Volver al futuro.
La trama relata la historia de un joven adolescente y de su extraña amistad con un científico cuyo experimento más reciente envía a Mart Mcfly accidentalmente en el tiempo 30 años al pasado a 1955. En este nuevo tiempo se alteran las circunstancias en las que sus padres se conocieron y enamoraron. Marty debe intentar reunir a sus padres de nuevo para asegurar su propia existencia y la de sus hermanos procurando no destruir el universo creando una paradoja.
Stanley Kubrick - 2001: Odisea del espacio (1968)
Una joya científica y artística y un culto por excelencia de la ciencia ficción Alabada por Carl Sagan. Sus anonadantes efectos especiales, el surrealismo y la ambigüedad de sus escenas, la impresionante concordancia científica y el escaso diálogo resaltan la obra de Kubrick como un éxito de oro y un clásico de clásicos desde su estreno a finales de los años sesentas.
La trama narra la historia de la humanidad en diversos periodos del pasado y el futuro. Inicia con el nacimiento del hombre primitivo y el descubrimiento de un monolito de procedencia extraterrestre que procede a asumir un rol protagonista. Otro monolito es descubierto millones de años después en el espacio llamando la atención de los científicos. La NASA da inicio a una operación al mando de una inteligencia artificial con toda la información oculta para los humanos a bordo de la nave. La computadora los encuentra prescindibles para la finalidad de la misión ocasionando una lucha entre los humanos y ésta.
Alfred Hitchcock - Psicosis (1960)
Como clásico del cine de terror, Psicosis de Alfred Hitchcock es inspirada de una novela de Robert Bloch. La historia está ambientada en un tétrico motel ubicado convenientemente junto a la carretera ofreciendo una oportunidad de descanso. Una joven llega al lugar solicitando una habitación tras haber cometido un delito que le trajo una pequeña fortuna.
Tras haber cenado, la joven es interrumpida durante un baño. Su pareja y su hermana deciden emprender una búsqueda del paradero de la joven adentrándose en una historia de suspenso y misterio.
A continuación se presenta una escena que hasta la fecha se reconoce al instante. Acompañada de un tema musical impactante, ansioso y tétrico, la escena de la regadera ha sido referenciada en una infinidad de animaciones, series y películas desde su estreno en 1960. La combinación en blanco y negro, las tomas cambiantes, un amenazante cuchillo y un asesinato despiadado lograron mantenerse en alto y llevar esta escena y al a película al anaquel de los clásicos de antaño.
Directores diversos - Fantasia (1940)
Dirigida por casi una docena de animadores no acreditados, esta vieja de arte logra un hermoso, conmovedor e impresionante sincretismo entre el cine y la música. Hitos de la cinematografía han intentado ya combinar sus imágenes, escenas y colores en tonos y melodías; la tarea es difícil, pero Fantasia crea una mezcla homogénea en todos sus sentidos.
Orquestada por Leopold Stokowski, Fantasia Disney presenta ocho cortometrajes animados con temas variados y música intensa. Entre ellos el fragmento más recordado: “El aprendiz de brujo” (donde se presentan las escenas más valiosas del film). El resto frecuenta entre romántico y lo barroco que le atribuyen a cada escena una atmósfera que atrapa y cautiva. La sincronización de las danzas y movimientos de los personajes con las notas altas y bajas de la orquesta encuentra un momento de paz creando vida en la pantalla.
Brian de Palma - Scarface (1983)
En uno de sus roles más distintivos, Al Pacino le da vida a un homicida y delincuente cubano refugiado en los EE.UU en busca de una mejor vida. En espera de su resolución como inmigrante dentro del país, es contratado para llevar a cabo unos cuantos trabajos de legalidad dudosa; así, comienza a abrirse camino hacia el éxito, las mujeres y el dinero y ganando reputación entre la mafia y la policía de los Estados Unidos.
“Say hello to my little friend”
Scarface trascendió a través de la televisión y el cine como una obra emblemática con una trama violenta llena de codicia, muerte, drogas y mucho dinero (temática principal de ya muchos films existentes). Caracortada fue un clásico de los ochentas y del cine en general aún siendo conmemorado haciendo uso de sus escenas, escenarios y una de las citas más icónicas del cine.
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