Estoy muy feliz con este Astrotarot que mi amiga me regaló por mi cumpleaños, que une astrología y arcanos a través de conexiones simbólicas. Las sesiones de lectura que he hecho con esta baraja han sido brutales, uniendo dos de mis pasiones: tarot y astrología.
El tarot y la astrología no hablan solo de lo que somos, sino de cómo se manifiesta eso que somos. No describen identidades fijas, sino procesos. Igual que no encarnamos toda la carta natal de una vez, tampoco un arcano se revela de forma absoluta. Todo símbolo se despliega por capas, en función de la experiencia, la conciencia y el momento vital.
Esta forma de entender el tarot conecta con una mirada flexible, donde las correspondencias no buscan cerrarse, sino abrirse. Los arcanos, como las energías astrológicas, no funcionan como etiquetas, sino como lenguajes vivos que dialogan entre sí.
No es casual que este enfoque dialogue con la tradición del tarot Rider Waite Smith ni que reivindique el trabajo de Pamela Colman Smith, ilustradora fundamental durante mucho tiempo invisibilizada. Su visión amplió el símbolo más allá de lo literal y abrió una lectura más psicológica, narrativa y viva del tarot. Ya he hablado en alguna ocasión de ella, de su forma de inspirarse a través de la música y su visión sinestésica de la realidad y de cómo conectó con sus imágenes y con lo que ella representa.
Desde esta perspectiva, el tarot y la astrología no se utilizan para definir quiénes somos, sino para observar cómo se expresan las energías en nosotrs. Por eso, igual que complemento la lectura astrológica con la quirología para ver la evolución de consciencia en las manos, el tarot me permite leer dinámicas en movimiento: procesos internos, fases de integración, bloqueos y posibilidades de desarrollo.
No hay una energía pura ni un significado único. Hay mezclas, transiciones y contradicciones fértiles. El símbolo revela cuando se sabe interpretar correctamente. Y cuando se trabaja desde esta mirada, tanto la astrología como el tarot dejan de ser sistemas cerrados para convertirse en herramientas de conciencia.